La implantación paulatina de los servicios también continúa al ritmo esperado. Procedentes del San Millán y del Policlínico, abrieron ayer sus puertas 13 nuevas consultas y se incorporaron 75 trabajadores, que atenderán cada jornada a 180 pacientes más.
En total, unos 500 riojanos (405 por la mañana y 81 por la tarde) pasan ya diariamente por las nuevas instalaciones hospitalarias. Las nuevas consultas de Digestivo, en la planta baja, y de Traumatología, en la primera, han supuesto también la apertura de dos nuevos módulos del hospital.
«Me parece un lugar grande, moderno y limpio», explicaba Carmen, una paciente que inauguraba las consultas de Digestivo. Sin embargo, esta mujer encontraba una pega: «He venido en el autobús y me ha dejado en La Estrella, lejos del hospital. Hoy (por ayer) hace buen día, pero cuando llueva...», afirmaba.
Los accesos al recinto se mantienen como una de las mayores preocupaciones de quienes acuden al San Pedro. Una trabajadora del centro, que había comprobado los horarios de los autobuses, aseguró que el desplazamiento desde la Estatua del Labrador hasta el hospital no se excedía, en ningún momento del día, por encima de los 13 minutos.
Los camiones no pudieron ya ayer transitar por La Estrella tras la prohibición y los que incumplieron la norma fueron multados por la Policía Local. Pero aun así, los conductores seguían hablando ayer de pequeños atascos en las dos rotondas que delimitan el barrio. «El hospital está bien, pero los accesos no», recalcaba Antonio, que visitó el San Pedro como «chófer» de su esposa.