Billetes de euros se desintegran cuando salen de los cajeros automáticos en Alemania
La policía encuentra restos de ácido sulfúrico en el dinero dañado
El titular que escogieron los redactores del periódico 'Bild' para ilustrar la primera página de su edición de ayer, conmocionó al país y obligó a las autoridades del Bundesbank, del Banco Central Europeo y de la Policía Federal Criminal a confesar un secreto que mantenían celosamente oculto desde el 21 de junio pasado. «Ataque químico contra nuestro dinero», rezaba el titular del 'Bild' al revelar al país la existencia de varios cientos de billetes que se han desintegrado cuando sus dueños los retiraban de los cajeros automáticos.
Aunque parece una broma de mal gusto, el misterioso fenómeno de los billetes que se desintegran tiene en estado de alerta a las autoridades monetarias y policiales del país, que temen una conjura criminal contra los billetes que se imprimen en Alemania.
«Nunca habíamos visto algo igual», admitió la portavoz del Bundesbank, Elke Mertens, al confirmar la veracidad de la primicia del 'Bild'. «Después de ser retirados de los cajeros automáticos, los billetes comienzan a desintegrarse», añadió.
Desde el 21 de junio pasado, día en que apareció en Berlín el primer billete dañado, hasta la fecha, las autoridades del Bundesbank han recibido unos 1.500 billetes destruidos, cuyas nominaciones oscilan entre los 5 y los 100 euros. Todos los billetes dañados fueron confeccionados en Alemania y proceden de ciudades ubicadas en el norte y este del país.
Obligada por la primicia periodística, la policía criminal de Berlín señaló que ya habían descartado que la destrucción de los billetes se debía a un fallo del papel o de la imprenta y confirmaron que habían descubierto restos de ácido sulfúrico en todos los billetes dañados.
«No está claro si se trata de una manipulación o de un accidente involuntario, pero tampoco descartamos una acción criminal», admitió un portavoz de la policía criminal de Berlín, quien confirmó que el origen de todos los billetes dañados haban sido los cajeros automáticos.