Los robinsones del Moncalvillo
Varias familias llevan viviendo casi un año en la urbanización, otras sólo los fines de semana
Se lanzaron a la aventura. Vivieron durante algunos meses rodeadas de en un desierto lleno de grúas de construcción. Y ahora, casi un año después de su llegada, funcionan como un pueblo grande, se conocen, se saludan, se apoyan... Dos de ellas son Carla y Esther, unas de las primeras familias en habitar la urbanización 'MoncalvilloGreen' de Sojuela.
«Fue un cambio en nuestras vidas, veníamos de Galicia, queríamos comprar casa en La Rioja y aquí eran más asequibles», explica la santanderina Carla. Otras como la madrileña Esther se decidieron a trasladarse a esta zona por la belleza del entorno. «Conocíamos el pueblo de Sojuela y nos gustó la idea de vivir junto al monte», reconoce.
Ahí, a los pies del Moncalvillo se puede respirar tranquilidad, sobre todo los fines de semana cuando las obras de construcción descansan. Sin embargo, este paraje también tiene sus desventajas. «En invierno hace mucho frío», apuntan casi al unísono. No en vano, la urbanización en algunos puntos llega a alcanzar más de 800 metros de altitud, lo que hace que en invierno no sea complicado despertarse cubierto por una manta blanca de nieve.
Precisamente los habitantes fijos son los que han descubierto los pros y los contras de esta zona. «Se quedará como un pueblo grande, es tranquilo y se está a gusto», apuntan. Pero no dejan de reconocer que «no hay cobertura en los móviles y hace falta coger el coche hasta para comprar el pan», ya que no hay ningún comercio en toda la urbanización, «debemos irnos a Entrena». Además, «no hay línea regular de autobús, tan sólo tenemos servicio de transporte para que nuestras hijas bajen al colegio de Navarrete».
La creación de un colegio será otra de las peticiones en un futuro; siempre que aumente el número de niños que se empadronen en el municipio. Junto a ello, la falta de un centro de salud también preocupa, ya que de nuevo les corresponde el de Navarrete. A pesar de los contras, el nuevo polideportivo dará un servicio bien recibido a los nuevos sojueleros.
En cuanto a los habitantes, en las distintas viviendas predomina la segunda residencia de personas tanto de La Rioja como de venidos de fuera: vascos, madrileños, etc. Pero también hay unas cuantas casas de gente que como Carla y Esther viven permanentemente, entre las que se encuentran españoles, portugueses, rumanos y colombianos.