Además de las motos, están afectados por esta medida los cuadriciclos y los quads, que se incorporan de esta forma a la inspección periódica. También se incorporan a los controles los ciclomotores, si bien los de dos ruedas no habrán de pasar la inspección hasta que se desarrollen las nuevas infraestructuras necesarias por parte de las estaciones de control, que se calcula que estarán disponibles hacia la próxima primavera. Las comunidades disponen de tres años para adaptarse.
En el caso de La Rioja, el Ejecutivo estudia adecuar las estaciones móviles que realizan inspecciones de vehículos agrícolas en los pueblos para que sirvan a los ciclomotores y evitar los desplazamientos. Por su parte, las caravanas y vehículos vivienda, también incluidas en la normativa, acomodarán la periodicidad de sus inspecciones a los turismos. Ambas categorías estaban asimiladas hasta ahora a los vehículos de transporte de mercancías.