El Instituto Armado baraja la hipótesis de que estos cinco individuos, presuntos miembros de una banda dedicada al tráfico de drogas en La Rioja, hayan abandonado la región para refugiarse en alguna otra zona de España. En caso de no poder capturarlos en territorio nacional durante las próximas semanas, la Guardia Civil prevé tramitar una requisitoria internacional para que policías de otros países participen en la búsqueda.
Mientras tanto, los agentes del Instituto Armado han registrado cinco viviendas particulares en Agoncillo, Arnedo, Pradejón, Autol y Logroño, sin encontrar ni dinero ni droga.
Los primeros indicios apuntan a que el jefe de la organización, un argelino que forma parte del grupo de cinco personas a los que busca ahora la Guardia Civil, fue el presunto autor del secuestro y uno de los seis supuestos participantes en las palizas que recibió el ciudadano marroquí, al que sus compañeros de banda acusaban de haber escondido 160.000 euros, dinero que ya ha recuperado la Guardia Civil. El marroquí ha explicado a sus allegados que el ideólogo de la retención y de las posteriores vejaciones fue el líder del grupo, que a la vez, era compañero suyo de piso en Logroño.
En sus testimonios, la víctima ha contado también que el vicepresidente de Amin, Mohamed Tellal, no participó ni en el secuestro ni le propinó golpes durante los dos días que permaneció secuestrado en Agoncillo.
Los hechos se remontan al 28 de septiembre. Según la Guardia Civil, ese día, un marroquí, presunto miembro de una organización dedicada al tráfico de drogas, fue secuestrado por varios argelinos y trasladado a un piso de Agoncillo, propiedad de Tellal, para que confesara el paradero de 160.000 euros pertenecientes a la banda.
Al cabo de dos días, y tras conseguir recuperar el dinero, los miembros de la banda trasladaron a la víctima a una vivienda de Pradejón, desde la que acudió al Hospital de Calahorra. Allí, fue atendido de varias heridas, antes de quedar ingresado. La Asociación Mundo Inmigrante (Amin) recordó ayer la «presunción de inocencia» de Mohamed Tellal, vicepresidente de la organización. «Confiamos en lo que hoy constituye el principio constitucional de la presunción de inocencia», manifestó la entidad en una nota de prensa.
En este escrito, firmado por su presidente, Sabiti Ramazani, Amin se declara «ajena por completo a cualquier actividad que sus miembros puedan desarrollar de manera individual fuera de las actividades y objetivos que la asociación se propone de acuerdo con sus estatutos» y expresa «su más absoluto respeto a las decisiones que puede adoptar la autoridad judicial competente para esclarecer lo acontecido».
La entidad afirma que «la circunstancia de que una de las personas ligadas a Amin se encuentre involucrada en los referidos acontecimientos no debe empañar el buen hacer de esta asociación, ni la ayuda que ella desarrolla». Amin quiere también «transmitir tranquilidad no sólo a los miembros de esta asociación, sino a la población inmigrante a la que atendemos y a la sociedad riojana».
Sin embargo, la entidad agrega que «en el tiempo que Mohamed Tellal ha permanecido en la asociación, ha destacado por su compromiso y dedicación, tantas veces desinteresada, lo que le permite gozar de gran estima por parte de la comunidad inmigrante de La Rioja».