Entre las ventajas que reportará el traslado de buena parte de las consultas externas al San Pedro está el espacio. La zona reservada para estas unidades ocupa aproximadamente 26.000 metros cuadrados. Allí se reinstalarán muchas de las consultas que en junio debieron cambiar de ubicación por el cierre del San Pedro y que, en algunos casos, se llevaron hasta instalaciones alejadas del propio complejo hospitalario. Los primeros pacientes conocerán el nuevo diseño a partir del día 25, y también entonces se medirá la capacidad de absorción del tráfico que tienen los accesos del San Pedro hasta que se construya el nuevo vial.