Pedro Sanz anima a no olvidar el «esfuerzo y sacrificio» de los riojanos que emigraron
El presidente regional inaugura el nuevo Centro Riojano en Buenos Aires, una céntrica sede de tres plantas y 2.500 metros cuadrados
Emoción, reencuentros, pero sobre todo, orgullo de ser riojanos. El colectivo riojano de Argentina asistió ayer a la inauguración por parte de Pedro Sanz del nuevo Centro Riojano Español en Buenos Aires, una impresionante sede de tres plantas y 2.400 metros cuadrados que se ubica en la confluencia de las calles General Belgrano y la céntrica 9 de julio (la avenida más ancha del mundo). La nueva sede dispone de un restaurante; despachos y un patio denominado 'Plaza de San Mateo', en el primer piso; y salones para actividades diversas, en la planta superior.
Con el descubrimiento por parte de Pedro Sanz de una placa conmemorativa situada en la 'Plaza de San Mateo', donde también figuran imágenes de la virgen de Valvanera y un mapa de La Rioja, y la bendición a cargo de monseñor Osvaldo Francisco Musto, cura párroco de la parroquia Nuestra Señora de Balvanera, se inauguró un centro que ya es el orgullo de todos los riojanos. «Que lindo», «es bárbaro», «muy bueno», comentaban los invitados, entre los que no faltaron los representantes de los otros tres centros riojanos en Argentina: Mar del Plata, Mendoza y Rosario.
La admiración y el orgullo también impregnaron al presidente riojano, quien destacó la importancia y el compromiso de que «el paso del tiempo no tape el trabajo, el sudor, el sacrificio y el esfuerzo de quienes se marcharon de La Rioja».
Casi 2.000 comensales
Sanz, que inauguró en el centro la exposición 'El viaje de los sueños. Emigración Riojana a América', también expresó su envidia a los riojanos que viven en Argentina al asegurar que «nos dan lecciones todos los días a los que vivimos allí, porque sienten y admiran a La Rioja como no lo hacemos nosotros. Para ellos poder tocar hoy al presidente de La Rioja es algo maravilloso, «como tocar la tierra que les vio nacer».
José Armas, presidente del Centro Riojano en Buenos Aires, sociedad creada en 1923, tampoco ocultaba su orgullo por la nueva sede para la que marcó un reto: «Luchar por atraer a la juventud».
Pero si la emoción se adueñó del centro riojano, ésta se desbordó en la comida posterior en el Hotel Hilton, acto al que asistieron el vicepresidente argentino Daniel Osvaldo Scioli y el embajador español, Carmelo Angulo.
Allí, dos millares de riojanos llegados de todo el país disfrutaron de los reencuentros y del folclore de la tierra que les vio nacer y que aman y no olvidan.