Martes, 19 de septiembre de 2006
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SOCIEDAD

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Hormigueo en las manos
La compresión del nervio mediano, causa más frecuente
Isabel, de 32 años, madre de un niño de 18 meses y Fidel, de 41 años, escayolista de profesión, a pesar de que ni se conocen y de que viven en distintas poblaciones tienen un problema en común. Ambos utilizan sus manos en posiciones forzadas, en su trabajo cotidiano y durante muchas horas al día. Esto les produce intensos hormigueos en manos, que dificultan su sueño nocturno. La causa más frecuente de los hormigueos en las manos es un atrapamiento o compresión del nervio mediano a nivel de la muñeca.
Hormigueo en las manos
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¿A QUIÉN AFECTA?

Es una enfermedad frecuente y afecta al 3% de la población general. En la población de trabajadores con una actividad física importante en las manos, aumenta la prevalencia hasta en un 20%. Es seis veces más frecuente en mujeres, entre los 35 y 65 años y guarda relación con trabajos de sobrecarga de manos. Puede producir notables molestias y limitación para la vida cotidiana. En un 70% termina siendo bilateral, aunque en un principio sea sólo en la mano dominante.

La actividad física de la mano tiene un papel importante en el origen de la enfermedad. Aunque hay factores múltiples asociados a esta enfermedad, se puede asociar a enfermedades reumáticas (gota, artritis reumatoide, lupus, amiliodosis, artrosis, etc.), infecciones (gonococia, artritis séptica, osteomielitis, etc.), embarazo, fracturas, pacientes en hemodiálisis, enfermedades endocrinólogicas (diabetes, hipotiroidismo), pero las causas más frecuente son las secundarias a actividades profesionales (fontaneros, pescateros, carniceros, mecanógrafos, músicos, soldadores, pintores,cocineros, trabajadores de industria chacinera y conservera, trabajadores de martillos neumáticos,trabajos domésticos y cuidado de bebés, etc).

¿CÓMO SE MANIFIESTA?

El comienzo no suele ser agudo y empieza de forma lenta y progresiva. Produce hormigueos en dedo pulgar y sobre todo en segundo y tercer dedo de mano. Además de dolor, puede producirse pérdida de fuerza y alteraciones de la sensibilidad para el tacto. A la larga puede dar atrofia de la musculatura de la mano. El inicio de las molestias de dolor y hormigueo suelen ser nocturnas y llegan a dificultar el sueño del paciente. El enfermo debe mover las manos y cambiarlas de posición para apaciguar el dolor nocturno.

¿CÓMO SE IDENTIFICA LA ENFERMEDAD?

El diagnóstico es fundamentalmente por las manifestaciones clínicas, siendo los síntomas principales el hormigueo, pérdida de fuerza, alteraciones de la sensibilidad, dolor de predominio nocturno. Antecedente en historia clínica generalmente de esfuerzos laborales con manos en posiciones forzadas. La exploración con maniobras específicas del túnel del carpo confirman las sospechas diagnósticas. Es de gran utilidad el estudio electrofisiológico (electroneurograma), que confirma la presencia e intensidad de este síndrome. La analítica debe descartar enfermedades reumáticas (gota, artritis reumatoide, etc.) y enfermedades endocrinológicas (hipotiroidismo). En caso de traumatismos o malformaciones, la radiología simple y la ecografía valoran la estrechez del canal y la existencia de prominencias.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO?

Como primera medida, debemos intentar tratar la enfermedad de base, en los casos que sea posible identificar el origen de la enfermedad. No es lo mismo un túnel del carpo secundario a una gota, o a una artritis psoriásica, que otro secundario a una baja función del tiroides, o bien otro secundario al uso de las manos en posiciones forzadas (mecanógrafas, cocineras, amas de casa, cuidadoras de bebés lactantes, etc..).

En unas ocasiones habrá que tratar la artritis, en otras el hipotiroidismo, o el proceso infeccioso, o bien otra causa que se pueda identificar. El tratamiento con férula de inmovilización nocturna mejora los significativamente los síntomas, en relación a los pacientes sin tratamiento. Es de gran utilidad la inmovilización nocturna de la muñeca con férulas especificas para el síndrome de túnel del carpo y que limitan ciertos movimientos y posiciones de la mano, que causan los hormigueos. También son utilizados los fármacos antiinflamatorios no esteroideos, en cortos periodos de tiempo. El tratamiento mediante infiltraciones locales de glucocorticoides se utilizan con buenos resultados en pacientes, que no han mejorado con férulas o consejos posturales.

En situaciones límite debe emplearse la cirugía local, para liberar la compresión del nervio; sólo cuando no responda a otros tratamientos.



 
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