El primer curso de la Escuela Superior de Diseño arranca con 135 inscritos para 90 plazas
Diseño Gráfico ha sido la especialidad más demandada, con 58 peticiones, seguida de Diseño de Interiores y Diseño de Productos, que tienen todavía once vacantes
Los primeros datos de preinscripción de la nueva Escuela Superior de Arte y Superior de Diseño, cuyo primer curso arranca este año, permiten concluir a su director Ricardo González «que se han cubierto las expectativas previstas por encima de lo esperado». En la fase reciente de solicitudes se recibieron 135 peticiones de plaza para las 90 habilitadas en los primeros cursos, de las que finalmente en 79 casos la han obtenido tras superar una prueba de acceso. Esto supone que en el nuevo plazo extraordinario, habilitado del 1 al 7 de septiembre, sólo quedan vacantes once plazas, diez en Diseño de Productos y una en Diseño de Interiores.
Diseño Gráfico, con 30 alumnos aprobados de los 58 que presentaron su solicitud, ha sido la especialidad más demandada, seguida de Diseño de Interior, con 49 peticiones de las que prosperaron 29. González cree que si se hubiera ofertado como Diseño Industrial, los interesados la hubieran identificado de una forma más exacta. «Pero no nos preocupa demasiado», advierte, «porque pensamos que en cuanto empiece a impartirse, el boca a boca funcionará y será muy solicitada porque el porvenir que tiene es magnífico». El director de la Escuela se confiesa convencido de que las empresas en un plazo muy corto demandarán estos profesionales, «capaces de idear objetos que nos facilitan la actividad cotidiana».
Procedencia extranjera
Los datos provisionales obtenidos hasta la fecha revelan que la mayoría de los inscritos son riojanos, pero existe un porcentaje importante del 35% que procede del resto de comunidades autónomas (de casi todas) e incluso de fuera de España: hay alumnos llegados desde Inglaterra, México, Colombia, Argentina, Francia y Marruecos. Según González, «la Escuela debe ser un centro con alumnos de todo el mundo». «Pretendemos que sea un centro innovador en programas educativos y en nuevas formas de enseñanza, un centro de referencia nacional», explica. Para ello, está previsto acometer una serie de obras de acondicionamiento que, no obstante, todavía deberán esperar un año para ponerlas en marcha. Como este año académico se imparte el primer curso, no se ha visto todavía la necesidad de introducir ningún equipamiento.
Para el próximo año sí está previsto llevar a cabo una reforma integral: se redistribuirán espacios del viejo edificio, se remodelarán departamentos y se llevará a cabo una adecuación y ampliación de las aulas. «La escuela actual está totalmente equipada. Hay que pensar que disponemos de 300 ordenadores de última generación».
Como primera actuación, durante las recientes vacaciones se han sustituido las viejas calderas del coqueto edificio del centro de Logroño, así como instalar el sistema 'wi-fi' para poder realizar la conexión por Internet, sin cable, desde todos los espacios de la Escuela.