Viernes, 1 de septiembre de 2006
Registro Hemeroteca

en

SOCIEDAD

SOCIEDAD
Del 'julay' al 'hacker'
Como, ejem, todo oficio, la estafa y el timo tienen su propio argot. En la gran película Los tramposos, Tony Leblanc, manojo de billetes falsos en la mano, con la boina enroscada y las piernas desbaratadas, esperaba a los incautos, ignorantes y avariciosos pueblerinos que llegaban a la estación de Atocha con su maleta de cartón, su cesta llena de salchichones y su cartera de cuero viejo apenas llena de los ahorros de su vida. En aquella época todavía era de uso común la palabra 'julay' para referirse a la «persona tonta, incauta y muy fácil de engañar», que así la describe el Diccionario de la RAE. Hoy, esta expresión está en desuso y su uso ha derivado en «persona que actúa de mala fe». Curiosa paradoja léxica... o quizá no tanto: el timado, en el fondo, cae en el cebo movido por su avaricia o su supuesta superioridad intelectual.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Otra palabra carpetovetónica es la de 'trilero', expresión coloquial que define a la persona que dirige, con la intención de quedarse el dinero, el juego de apuestas denominado 'triles'. Vestigios de una época y de una España en blanco y negro que quizá demuestren que, además de un seleccionador nacional de fútbol, todos los españoles llevamos dentro un truhán (y, quizá, viendo la cantidad de casos también un 'julay'). Motivos recientes para pensarlo no faltan: Mundo Mágico, Gescartera, Afinsa, Fórum Filatélico, Opening... Eso sin contar las empresas dignas que se han convertido en multinacionales a base de sisar peseta a peseta, céntimo de euro a céntimo de euro, en, por ejemplo, nuestras llamadas telefónicas. Dios, qué país.



 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad