«El susto no te lo quita nadie»
Familiares de una riojana herida en el accidente de Palencia relatan cómo sobrevivió a la catástrofe
El accidente ferroviario de Palencia ha dejado secuelas en una joven riojana. Aunque, afortunadamente, todo quedó en un susto y sólo resultó herida leve. Se llama Laura Galán Herreros, tiene 26 años y es vecina de Santo Domingo de La Calzada, en cuyo Parador de Turismo trabaja. Laura viajaba en el primer vagón del tren cuando regresaba de pasar unos días de vacaciones en León. Allí había disfrutado de su estancia acompañada de su novio, su familia y de unos amigos, como informaba ayer su padre, Ángel, desde el domicilio familiar en la ciudad calceatense.
Laura se encontraba ayer todavía ingresada en el Hospital Provincial de León. El percance le impedía contestar al teléfono para relatar su peripecia, como advertía su hermana Lidia, convertida en improvisada portavoz. «Ya está en planta», explicaba. «El día lo pasará seguro en el hospital y a lo mejor ya mañana (por hoy) le pueden dar el alta. Dependerá de cómo evolucione». «Ya está mucho mejor», proseguía, «aunque lleva collarín y varios puntos en la cabeza. Además, tiene moratones y heridas por el cuerpo, porque le cayeron un montón de maletas encima». «Lo importante ahora es no agobiarla y que se recupere», agregó.
En el primer vagón
Laura sí había tenido tiempo de comentar a sus familiares cómo sucedió el accidente. Según su padre, un riojano natural de Santurde, su hija iba en el primer vagón, junto a su novio, con quien había pasado unos días en León, de donde es natural el joven, empleado también en el Parador calceatense. «Sus amigos salieron por la ventana después del accidente», añadía su hermana Lidia, a quien contó que ese vagón «fue uno de los más perjudicados por el descarrilamiento». Sin embargo, el fatal contratiempo no le impidió ponerse en contacto con sus parientes en La Rioja, a quienes informó personalmente de lo que había sucedido y les avisó de que le iban a hospitalizar en León, en la planta de Neurocirugía del Hospital Princesa Sofía. Su novio fue ingresado en Palencia, pero sólo por unas horas. En cuanto recibió el alta, se reunió con ella en la capital leonesa, junto a una de las hermanas de la joven. La otra está de viaje en Egipto.
Ya repuesta, Laura reconocía ayer a su hermana su espanto ante lo sucedido. «Nos dice que el susto ha sido muy grande y que no se lo quita nadie», aseguraba Lidia. «Ha reconocido en la televisión a compañeros de viaje que iban en su mismo vagón y le ha aliviado ver que salieron ilesos», concluyó.