«Hemos recibido llamadas de muchísimas partes con propuestas de cuánto queríamos por la historia, pero será nuestro familiar quien deba decidir el cuánto y el cuándo», aseguró Ángela Bojórquez, tía política de Lucio Rendón, uno de los tres protagonistas de la odisea.
Rendón, de 28 años, junto a Salvador Ordóñez, de 37, y Jesús Eduardo Vidaña, fueron arrastrados por las corrientes marinas desde aguas del estado mexicano de Nayarit (oeste del país) hasta las Islas Marshall en el Pacífico sur, en una trayectoria de nueve meses a la intemperie.
Los pescadores sobrevivieron al periplo a base de peces y de agua de lluvia hasta que un barco atunero de bandera taiwanesa los rescató el pasado nueve de agosto.
Las familias de los protagonistas esperan su llegada en fechas próximas, pero desconocen el cuando y aseguran que se enteran de los pormenores de los pescadores gracias a la televisión.
Sin peligro
La cancillería dijo hace unos días que los médicos que revisaron a los pescadores en las Islas Marshall anticipan que éstos podrán regresar a su país a partir del próximo día 25 «sin peligro para su salud» a través de vuelos con escala desde las ciudades de Honolulu y Los Ángeles (EEUU).
El cuñado de Salvador Ordóñez expresó su intención de contactar con las autoridades locales para que los informen sobre la repatriación y quién se va a hacer cargo de los gastos de ésta. Mientras, Bojórquez confiesa estar llena de coraje por las informaciones aparecidas en prensa que según las cuales los tres pescadores han practicado actividades ilícitas como la pesca de tiburón, prohibida por la ley, o el narcotráfico.