Johannnes Mocken, portavoz de la fiscalía de Düsseldorf, aseguró hoy que la controvertida escena de la crucifixión es «polémica, pero no punible».
Madonna, de 48 años, representó el domingo ante 45.000 personas en la Arena de Düsseldorf la escena de la crucifixión de Jesucristo en una enorme cruz con una corona de espinas en la cabeza, lo que muchos cristianos consideran una provocación.
Al cantar el tema 'Live to tell', la cantante 'crucificada' recordó con imágenes proyectadas en una pantalla gigante de vídeo a los 12 millones de niños que han muerto de sida en Africa y comparó el sufrimiento de Jesucristo con el de los huérfanos causados por esta enfermedad.
La Iglesia católica alemana criticó ayer duramente a Madonna por la polémica escena de la crucifixión. «Presentarse como Jesucristo es de una insolencia sin igual», juzgó hoy un portavoz del arzobispado de Colonia.
El concierto de Madonna del domingo en la ciudad de Düsseldorf fue el primero de los dos conciertos que ofrecerá la cantante estadounidense en Alemania dentro de su gira mundial 'Confessions'.
Polémica peligrosa
El pasado día 19 la publicación inglesa 'The Sun' aseguró que Madonna había recibido amenazas de secuestro por parte de la mafia rusa, puesto que no quieren que la reina del pop lleve el próximo mes a Moscú su polémico espectáculo 'Confessions', precisamente por representar esa polémica crucifixión de Jesucristo.
Según el sensacionalista, la mafia rusa amenazó con secuestrar a la artista estadounidense y sus dos hijos (Lourdes, de nueve años, y Rocco, de seis) si sigue adelante con sus planes de actuar en la capital rusa el próximo 11 de septiembre. Fuentes cercanas al entorno de la cantante dijeron al periódico que el propio esposo, el cineasta británico Guy Ritchie, le ha pedido a Madonna que redoble las medidas de seguridad.
La escena de la crucifixión en 'Confessions' ha causado polémica desde que Madonna empezó su gira mundial el pasado mes de mayo. La Iglesia Católica ha criticado con dureza el montaje de la vocalista, mientras que la Iglesia Ortodoxa rusa también se ha molestado.
No es la primera vez, según el diario británico, que Madonna recibe amenazas graves, ya que en 2004 se vio obligada a suspender tres conciertos en Israel después de ser amenazada de muerte.