-Me parece descabellado retrasar la edad de jubilación, porque aunque de esa forma hay más gente que sigue cotizando al sistema se genera un problema para nuestros hijos, ya que los padres siguen trabajando y esos puestos no son ocupados por los jóvenes. Además, como pensionistas, el hecho de estar unos años más trabajando no nos repercute nada en nuestros bolsillos. Se cobrará un dinerillo más, pero durante menos años. Creo que la edad de jubilación debe mantenerse en los 65 años.
-La pensión de viudedad se amplía a las parejas de hecho, pero no se modifica el porcentaje de cálculo.
-Es es el problema. Actualmente, la pensión se calcula sobre el 52% y lo que queremos es llegar, al menos, al 70%. Así que aquí la reforma se queda corta. Lo que me parece justo es que la pensión de viudedad se amplíe a las parejas de hecho.
-¿Qué avance destacaría de los cambios?
-El hecho de que se ha mejorado las pensiones a los trabajadores despedidos y jubilados a los 60 años. Hasta ahora, la penalización por cada año que faltaba para cumplir los 65, siempre que acreditasen más de 30 años de cotización, era del 8% y ahora se reduce al 7,5%. Es un avance, porque hay trabajadores despedidos a los 60 años, con 40 de cotización, que han perdido mucho dinero.