La plaga de medusas en el Mediterráneo obliga a restringir el baño en varias playas
Los científicos apuntan al cambio climático y a los vertidos como las causas de la enorme proliferación de estos animales
Las plagas de medusas que han alcanzado este año numerosas playas del litoral mediterráneo han obligado a restringir e incluso a prohibir el baño, y miles de personas han sufrido ya las picaduras de este animal.
Científicos y ecologistas han apuntado al cambio climático, a la sobreexplotación de los recursos pesqueros, a la disminución de depredadores de medusas (como tortugas o atunes), y a los vertidos de agua cargada de nutrientes procedentes de la agricultura, como causas más probables de la proliferación de estos animales.
Esa proliferación en las playas ha motivado además que en muchas localidades los turistas se hayan familiarizado con una nueva bandera que alerta sobre la presencia o no de medusas en el agua, y que se suma a las banderas azules -que certifican la calidad de la playa- y a las banderas (verde, amarilla o roja) que avisan del estado del mar.
En Cataluña, unas 15.000 personas han sido ya atendidas este verano en los puestos sanitarios de la Cruz Roja, lo que supone un aumento del 49,8 por ciento respecto a los datos del pasado año, aunque el problema se ha localizado sobre todo en las playas de Gavá, Castelldefels y El Prat, en Barcelona, y en la de Rosas, en Gerona.
En la Comunidad Valenciana no se ha detectado una presencia masiva de medusas, así como en las costas andaluzas. Aunque sí se han localizado municipios puntuales con problemas por estos animales.
En las playas de las costas atlántica y cantábrica la presencia de las medusas es la habitual en estas fechas y no se ha detectado ninguna presencia masiva que haya generado problemas.