I NAVEGACIÓN AÉREA I CRISIS EN EL AEROPUERTO DE EL PRAT
Paisanos en vuelo rasante
La crisis del aeropuerto barcelonés de El Prat ha afectado a las vacaciones de viajeros de La Rioja, que se encuentran a la espera de reclamar sus derechos
La crisis vivida en El Prat afectó a varios riojanos. Sus sueños de vacaciones, un desplazamiento en principio fácil y cómodo, se convirtió en una tortura, cuyas consecuencias aún están pagando. Éstas son algunas historias de los perjudicados.
UNA PAREJA DE ARNEDO
Más de 20 horas para volver de Ibiza
La agencia Barceló de Arnedo registró un caso significativo: una pareja debía tomar un vuelo de Ibiza a Barcelona. Luego regresarían a casa por carretera. Sin embargo, en el aeropuerto balear, Iberia les obligó a cambiar de compañía, pero en Air Europa tampoco les ofrecieron ningún servicio. Se vieron, entonces, obligados a buscar un barco para volver a la península. Ya en Valencia, cogieron un tren con destino a Barcelona. Ambos trayectos tuvieron que pagarlos de su bolsillo. En la ciudad catalana tomaron el coche hasta llegar a Arnedo. En resumen: un viaje de más de 20 horas. Toda una odisea. Para colmo al día siguiente tenían una boda. Fueron al enlace sin dormir.
DOS LOGROÑESES
En autobús a Madrid
La agencia Marsans tampoco se libró de los incidentes de El Prat. Una pareja de clientes iba a viajar a Zanzíbar con escala en Barcelona. Al ver que no salía su vuelo hacia África, viajaron en autobús a Madrid. Desde allí, al fin, cogieron su vuelo. Iberia no se hizo cargo de nada y tuvieron que pagar los billetes de autobús.
UNA PAREJA DE LOGROÑO
A Copenhague con 7 horas de retraso
En Travelcar también sufrieron las consecuencias de la huelga de Iberia. Los protagonistas de esta historia debían viajar a Dinamarca. Su vuelo desde Barcelona despegó tras siete horas de espera, lo que estuvo a punto de amargarles las vacaciones. Llegaron con el tiempo justo para iniciar su recorrido por Escandinavia.
OTRO CASO EN LA CAPITAL
En coche alquilado de Jerez a Madrid
El último incidente no tiene que ver con El Prat, pero sí con Iberia. Los afectados, unos clientes de la agencia Gheisa, de Logroño. Se trataba de un vuelo nacional con salida en Jerez y llegada a Madrid. Los perjudicados se encontraron, a su llegada a Barajas, con el vuelo cancelado. Al ver cómo se desarrollaban las circunstancias, no tuvieron otra opción que alquilar un coche para trasladarse a Madrid.