Vuelve la muñeca diabólica a un manido escenario de horror

Vuelve la muñeca diabólica a un manido escenario de horror

La muñeca diabólica de 'Expediente Warren: The conjuring', obra cumbre del terror domesticado para todos los públicos encabezado por James 'Saw' Wan, vuelve a protagonizar un filme, 'Annabelle: Creation', una buena muestra de terror con sustos -a volumen alto- gracias a la labor del otrora llamativo cortometrajista David F. Sandberg, un sujeto que se piensa dónde colocar la cámara y que debutó en el largo con 'Nunca apagues la luz', otro ejemplo de una clara corriente en el cine de horror actual que propone un viaje en el tren de la bruja sin más quebraderos de cabeza, con las vías bien ensambladas.

El juguete maligno, un elemento recurrente, causó tanta sensación en su cameo original que ha adquirido su propio protagonismo en una serie cuya última entrega ha pasado de manera discreta por la caótica parrilla del Festival de Sitges que transcurre estos días. La inquietante pepona poseída por un ente avieso campa esta vez en las dependencias de un orfanato, manido escenario, aprovechando al máximo la coyuntura para jugar con las luces y las sombras.

Anthony LaPaglia y Miranda Otto lo dan todo en el apartado actoral en un título de serie B con presupuesto holgado, la trampa del género (la cartelera está copada por producciones con fines comerciales cuyo espíritu remite a otra época). No se relaje pero disfrute; el lema de una propuesta que no oculta su objetivo y utiliza todo el arsenal a su alcance, sin salirse del camino marcado, para sembrar el desasosiego en el espectador.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos