La Rioja

Un paseo idílico por la Bretaña francesa

Vista nocturna de Vitré, Bretaña francesa.
Vista nocturna de Vitré, Bretaña francesa. / Yannick Le Gal
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  • Una ruta entre pueblos medievales de una delicada belleza que conforman una de las regiones más bonitas del país galo

La Bretaña francesa, situada al noroeste de Francia, se consolida como una de las regiones más bonitas del país vecino. Viajar por la zona es transportarse a la edad media y recorrer calles empedradas entre edificios que recuerdan tiempos pasados con entramados y vigas de madera. Fortalezas mágicas y castillos de película donde siglos atrás se libraron mil batallas.

A continuación te proponemos un recorrido por los rincones más espectaculares de la Bretaña, visitando pueblecitos que conservan la arquitectura típica y mantienen tradiciones, sin duda un viaje para el recuerdo. La zona yace repleta de contrastes, pueblos costeros de pescadores y otros de interior salpicados por la campiña.

La Bretaña luce con orgullo el esplendor su patrimonio arquitectónico, tanto de día como de noche su encanto embauca al visitante. La mejor opción si decides visitar la zona es viajar en avión hasta Rennes y desde allí contratar un coche de alquiler. El recorrido propuesto se realiza de manera circular en el sentido de las agujas del reloj.

Rochefort en Terre, la primera parada de la ruta es considerada como una de las localidades más bonitas del país galo. Un lugar bien conservado y restaurado, muros y suelos de piedra oscura y teja negra son los protagonistas. Macetas y enredaderas aportan color a un rincón que parece sacado de una película de misterio.

Continuando el recorrido se llega Josselin, un lugar de cuento presidido por un espectacular castillo que deja boquiabierto a todo turista que hasta allí se acerca. En el centro del pueblo las casas mezclan la piedra con coloridos entramados de madera y las floridas macetas se hacen fuertes en balcones y ventanas. El río que atraviesa el pueblo completa una estampa perfecta.

Siguiendo en dirección oeste visita Lacronan, haz una parada rápida en Vannes, Carnac, Pont- Aven y Concarneau. Al llegar a Lacronan te encontrarás con un rincón espectacular, que sigue cánones similares a Rochefort en Terre. Su buena conservación es clave para mostrar su patrimonio arquitectónico con esplendor. Destaca su iglesia y los edificios señoriales.

Tomando la carretera en dirección norte se entra en el Parque Natural Regional d´Armorique, allí se ubica Le Faou, una villa singular de aspecto medieval que se integra a la perfección con el entorno natural. En la misma dirección acariciando la costa se encuentra Roscoff un pueblecito que guarda toda la esencia marinera de la antigua Bretaña. Recorre sus calles y el paseo paralelo al mar. A su puerto llegaron corsarios y piratas.

Localidades singulares

Conduciendo hacia el este pasarás por decenas de localidades singulares, una de ellas Tréguier, visita su centro histórico, es sin duda su mayor atractivo, sus calles estrechas con casas armadas en madera es su imagen más reconocida. La siguiente parada es Pontriux, una localidad turística que muestra imágenes y vistas impresionantes con rincones pintorescos.

De carácter singular es la localidad de Moncontour, un viaje en el tiempo al más puro medievo, muros de piedra, fortificaciones, iglesias y torres de vigilancia. Una localidad perfectamente protegida al estilo medieval. Todo un paraíso para los amantes de la fotografía. Al igual que la ciudad fortificada de Dinan que yace alrededor del río Rance. Un lugar histórico que entre los siglos XIV y XVIII alcanzó su máximo esplendor siendo uno de los enclaves más importantes de Francia.

Próxima parada Fougeres, cuenta con uno de los castillos más imponentes de la región y se encuentra abrazada por sus imponentes murallas defensivas. La última parada y guinda del pastel la pone Vitré, elegido como “el rincón más bonito de Francia”. Destaca por su riqueza patrimonial con detalles renacentistas. Destaca su iglesia y la plaza central, además de sus calles llenas de color.