La Rioja

York, la ciudad vikinga del norte de Inglaterra

The Shambles es conocida com una de las más bonitas del mundo.
The Shambles es conocida com una de las más bonitas del mundo. / RC
  • Este histórico rincón inglés de estilo medieval cuenta con una de las calles más bonitas del mundo

Inglaterra es uno de los países europeos que mejor conserva sus huellas históricas, pasos que se han ido dando a lo largo del tiempo y que han derivado en lo que son hoy en día sus gentes, cultura y tradiciones. La ciudad de York es claro ejemplo de ello, un lugar donde se conservan las raíces de antaño.

York es una de las ciudades más bellas de Inglaterra. Siempre ha sido una de las más importantes de la zona norte, durante la Edad Media el comercio de lana la situó como una de las más ricas del país. Fue a raíz de la llegada de los vikingos, que la invadieron y se asentaron allí, cuando se sentaron las bases de la que ahora es la capital del condado de Yorkshire. Actualmente se siguen conservando tradiciones escandinavas.

Para moverse por la ciudad lo mejor es ir a pie, el centro histórico es pequeño y en tan solo un día se puede visitar sin problemas. A ojos del visitante se considera una ciudad medieval con raíces vikingas, una gran muralla de piedra rodea el casco histórico de la ciudad y recibe al viajero con las puertas abiertas y siglos de historia en sus muros. Una preciosa ciudad amurallada situada entre los ríos Ouse y Foss.

En la entrada por Blosson Street, se encuentra Micklegate Bar, una de las puertas más espectaculares para atravesar la muralla. Una torre de piedra con varias aberturas y escudos de armas medievales da pistas al viajero de lo que puede encontrarse en su interior. Junto a dicha puerta aparecen dos accesos mediante escalinatas para subir a la muralla.

Calles de piedra

Continuando la calle hasta Bridge Street se llega al Jorvik Viking Centre, un lugar que hace las veces de museo vikingo donde se exponen piezas de la época y se explica el modo de vida de aquella civilización. Junto a él se levanta sobre una pequeña colina el Clifford´s Tower, la parte que aún se conserva del castillo normando de York.

Las calles de piedra aparecen escoltadas por edificaciones típicas inglesas, no muy altas. Varios puentes sortean ambos ríos y permiten el paso a coches y peatones, entre ellos destaca por su belleza el Lendal Bridge, construido en hierro y pintado de blanco con detalles de estilo gótico, ubicado en Station Street.

Tras dejar atrás ese punto aparece Museum Gardens, unos jardines muy bien cuidados que tiñen de verde el panorama, merece la pena invertir tiempo en descubrirlos dando un paseo. La humedad del norte de Inglaterra y las continuas lluvias durante casi todo el año ayudan a embellecer este rincón, donde también se sitúa Saint Mary´s Abbey , las ruinas de una antigua abadía.

Continuando la calle se llega a uno de los edificios más espectaculares, York Minster, su catedral de estilo gótico. Una de las atracciones principales, su majestuosidad impacta, la belleza de la fachada y sus torres resultan imponentes. En la parte posterior de nuevo más jardines, seña de identidad del norte de Inglaterra.

Una de las calles más bonitas del mundo

A pesar de todos los atractivos mencionados anteriormente, el mayor de sus encantos es recorrer sus calles, pasear por su centro histórico que enamora a todo turista que hasta allí se acerca. Sus muros de piedra se intercalan con ladrillos oscuros y casas blancas con vigas vistas de madera oscura.

York cuenta con una de las calles más bonitas del mundo, así fue denominada la mítica The Shambles. Un lugar de visita obligada y que parece situarse en otra época. Una calle estrecha llena de tiendecitas bajo edificios de madera que se retuercen por la humedad y los años. En algunas de ellas tendrás que entrar agachado, cartelones de metal anuncian las tiendas que conservan vidrieras y mostradores con siglos de historia. Sin duda el lugar más pintoresco de York.

Tiendecitas de juguetes, dulces típicos y souvenirs que decoran con esmero sus escaparates. Mercadillos de artesanía y alimentación ocupan sus plazoletas determinados días. En navidad las calles se engalanan y el mercadillo aporta aún más belleza con sus casetas de madera, atrae cientos de visitantes en busca de productos locales. No te puedes ir sin visitar el Bettys Café, la cafetería más conocida de York.