«Me suelo encontrar con más personajes interesantes femeninos»

Javier Moro posa con su último libro, protagonizado por Conchita Montenegro. :: ch. moya/
Javier Moro posa con su último libro, protagonizado por Conchita Montenegro. :: ch. moya

El autor madrileño presenta en Logroño una historia de novela, la de la actriz Conchita Montenegro. La cita con él y 'Mi pecado', a las 19.30 en Casa del Libro Javier Moro Escritor

Estíbaliz Espinosa
ESTÍBALIZ ESPINOSALogroño

En su último libro, 'Mi pecado', Javier Moro novela la historia, ya de por sí muy novelesca, de la actriz vasca Conchita Montenegro, quien con apenas 19 años desembarcó en el Hollywood de 1930. Allí coincidió con paisanos como Buñuel, Edgar Neville o Jardiel Poncela; se codeó con Chaplin o Randolph Hearst; hizo amistad con Greta Garbo; abofeteó a Clark Gable cuando, en su primera prueba, quiso besarla 'con lengua'... y fue amante de Leslie Howard, el inolvidable Ashley Wilkes en 'Lo que el viento se llevó'. Trece años más tarde, esta historia de amor tuvo un desenlace inesperado cuando se reencontraron en Madrid y, sin saberlo, influyeron en el curso de la II Guerra Mundial.

-Conchita se retiró de los focos tras el accidente mortal de Leslie Howard y se dejó caer en el olvido. No sé si le hubiera hecho mucha gracia que usted recupere ahora su historia...

-Probablemente no, pero como ha pasado ya tanto tiempo (falleció en el 2007 a los 95 años)... Ella misma pertenece a la historia del cine.

-¿Por qué Conchita Montenegro?

-Porque a través de ella podía contar un mundo que se me antojaba muy atractivo, que es el Hollywood de los años 30, y porque ella tiene una historia de novela. Ese final con Leslie Howard, esa entrevista que le consiguió con Franco y la repercusión que tuvo con la posición de España en la guerra... son elementos novelescos que no he tenido que inventar. Además fue la primera española y una mujer que destacó en Hollywood en una época en la que Hollywood era el lugar donde se fabricaban los sueños.

-Fue una época de grandes cambios, que coinciden con el reciente crack del 29, la Guerra Civil española, el paso del cine mudo al hablado... La Historia es casi un protagonista más de su libro.

-Sí, porque es muy difícil escapar de la Historia, aunque creamos que tenemos una vida muy individual. La de los años 30 fue una década crucial en la que germina el nazismo en Alemania, de la Guerra Civil española y de la grave crisis americana, que se mezcla con el nacimiento del cine sonoro, con las colas de millones de mendigos pidiendo sopa popular y las filas en los cines, la única distracción para los americanos de la época. Y ello se suma a una vida personal muy novelesca de Conchita Montenegro. Se enamora de Leslie Howard, el actor más en boga y por el que las mujeres estaban locas porque representaba un modelo de hombre muy distinto al que estaban acostumbradas. No era el macho alfa americano, sino un hombre intelectual, pensativo, poco seguro de sí mismo... y eso les encantaba, y no digamos ya cuando hace el papel de Ashley en 'Lo que el viento se llevó'.

-¿La investigación del personaje hasta dónde le ha llevado?

-He entrevistado al escritor José Rey, que es quien habló con ella por última vez, a los familiares de Conchita que han querido atenderme y a mucha gente que la conoció, aunque ya en su etapa de diplomática. Los archivos de los periódicos norteamericanos tienen muchas noticias de ella, como en la que aparece firmando unos papeles en la oficina de inmigración de Chicago el día que fue a pedir la nacionalidad norteamericana.

-¿Qué aporta su libro (Premio Primavera 2018) que no se sepa ya sobre Conchita Montenegro?

-Muchas cosas, como que John Huston fue el que mató en accidente de coche a la mejor amiga de Conchita. O que en el casino de Aguas Calientes (Tijuana), donde iban los americanos a beber empujados por la ley seca, conoció a una bailarina de apenas trece años que le dijo ser hija de un bailarín español y que se llama Margarita Cansino, luego conocida como Rita Hayworth. O cómo su marido brasileño, un gran bailarín, descubrió a Fred Astaire y Ginger Rogers en la película 'Volando a Río', una vez que algunos productores habían descartado a Fred Astaire por calvo.

-Sus libros siempre se apoyan en personajes reales y muy potentes: Pedro I de Brasil, Anita Delgado, Sonia Gandhi, Isabel Zendal... La mayoría mujeres, por cierto.

-Creo que las mujeres son más interesantes desde el punto de vista psicológico; los hombres son más sota, caballo y rey. Y, quieras que no, me encuentro con más personajes interesantes femeninos que masculinos.

-¿Qué debe de tener un tema o un personaje para que le cautive como escritor?

-No se trata de un tema o un personaje, yo necesito una buena historia. Y la de Conchita Montenegro lo era porque es una historia que se escribe sola, no he tenido que inventarme el final.

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