Una simpática Prehistoria de plastilina

Regresan los reyes absolutos del 'stop-motion', del cine de animación con plastilina, fotograma a fotograma, un trabajo minucioso que puede volver loco a cualquiera. Una técnica tan lenta como segura en manos de Aardman Animation, un estudio con solera -y un currículum de escándalo- que aboga por perfeccionar las metodologías de trabajo tradicionales, aunque en la actualidad se lleven los 'cartoons' hechos por ordenador.

Son los creadores de 'Wallace & Gromit', nada más y nada menos, un auténtico clásico de los dibujos animados, ¿o deberíamos decir muñecos? 'Cavernícola' (no confundir con la delirante comedia homónima protagonizada por Ringo Starr en los 80) es la producción más grande realizada por el sello, capitaneado por un grupo de auténticos genios del gag visual, en sus más de cuatro décadas de historia. Firma la dirección uno de sus popes, Nick Park, artífice de clásicos del género como 'Chicken Run: Evasión en la granja'. Esta vez la acción se sitúa en el pasado, concretamente en una Prehistoria que descubre el fútbol.

Tan simpática como nos tiene acostumbrados esta panda de obsesos del detalle, ingeniosa y divertida, merece la pena citar algunas de las cifras referidas al proceso de creación de la película. Para su concepción se necesitaron la friolera de 273 marionetas, hechas por 23 diferentes modeladores durante más de 30 meses. Cada muñeco individual fue creado durante un periodo de más de 10 semanas. Se elaboraron a mano 3.000 bocas intercambiables para los personajes, con 150 personas implicadas directamente en la producción, incluyendo 33 animadores. Toda una proeza creativa que merece ser degustada en pantalla grande.

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