De visita en La Casa de 'El Inglés'

Retratos. Los retratos de los presidentes autonómicos, pintados por autores riojanos, se exhiben en el salón de prensa. :: /Sonia Tercero
Retratos. Los retratos de los presidentes autonómicos, pintados por autores riojanos, se exhiben en el salón de prensa. :: / Sonia Tercero

El Palacio de Gobierno de La Rioja abre sus puertas al público en su 150 aniversario

Estíbaliz Espinosa
ESTÍBALIZ ESPINOSALogroño

El Palacio de la Presidencia del Gobierno de La Rioja, popularmente conocido como 'el Palacete', encierra una apasionante historia protagonizada por una saga de riojanos emprendedores procedentes de la aldea de Treguajantes. Y a ella se podrán acercar quienes durante el presente mes de noviembre (los viernes a las 19.00 y los sábados a las 11.30) participen en las visitas guiadas por este edificio de 150 años. Un aniversario que ha llevado al Ejecutivo regional a abrir las puertas del inmueble para mostrar sus encantos victorianos.

'El Palacete' fue mandado construir por Andrés Isidro Bretón Martínez, riojano que vivió en Londres algo menos de dos décadas y que, tras heredar el patrimonio de su tío abuelo, quiso regresar a su tierra -quizá por añoranza o tal vez por motivos de salud- y fijar su residencia en Logroño. Lo hizo en un enclave privilegiado, el señorial Paseo de El Espolón, que tras el derribo de la murallas de la ciudad había adquirido una nueva dimensión en la segunda mitad del siglo XIX.

Una familia emigrante y emprendedora

Andrés Isidro Bretón (1822-1868), natural de Treguajantes, heredó y administró la gran fortuna reunida por sus familiares en Inglaterra, lo que le permitió construirse un palacete en El Espolón ‘al estilo inglés’. Su proyecto, sin embargo, era más ambicioso, ya que adquirió varias parcelas para otras construcciones, truncadas por su temprana muerte.

El origen de su fortuna se remonta a la de Sebastián Martínez Pérez (1747-1800), un singular personajes también originario de Treguajantes, quien amasó un gran capital como comerciante y prestamista. Cultivó la amistad de personalidades de la época como Francisco de Goya, quien le retrató en 1792.

Sebastián Martínez también poseía bodegas en Jerez y Sanlúcar y, para la comercialización internacional de sus caldos, envió a Londres a su sobrino Sebastián González Martínez, quien mantuvo allí el gran negocio de los vinos de Jerez y Oporto e incluso diversificó sus inversiones.

A su jubilación, y ante la ausencia de un continuador, este último pasará el testigo a su sobrino-nieto Andrés Isidro Bretón, quien se traslada a Londres para cuidar de la salud y los bienes de sus familiares. Su regreso a Logroño es la historia con la que comienza este reportaje.

El edificio se construyó a lo largo de tres años (entre 1864 y 1867), al parecer sobre el proyecto de un arquitecto inglés, quien pudo desplazarse a la capital riojana junto a albañiles, ebanistas y escayolistas británicos para materializar este sueño de Bretón Martínez al 'estilo inglés'. Y de ahí que en su momento se conociera como La Casa de 'El Inglés', cuyo propietario únicamente disfrutó un año (el último de su vida) para luego pasar a manos de su hermana Benita y de los descendientes de esta última.

'El Palacete' fue mandado construir por el riojano Andrés Isidro Bretón Martínez

Según cuentan las crónicas de la época, la inauguración de la casa palacio de Andrés Isidro Bretón se inauguró en octubre de 1867 con un gran banquete servido por la famosa casa madrileña Lhardy y una posterior y brillante fiesta. «Al día siguiente, y dando el señor Bretón una prueba de sus buenos sentimientos, repartió una gruesa limosna entre los pobres de la ciudad, queriendo así que ellos también fuesen partícipes en los obsequios de la clase acomodada», recoge en sus páginas el periódico madrileño La Época.

Años después, en 1932, el inmueble fue adquirido por la Diputación Provincial de Logroño para, a partir de 1982, convertirse en sede de la Presidencia del Gobierno de La Rioja.

Espíritu victoriano

Gracias a esta última institución, los riojanos pueden recorrer y conocer de primera mano este singular palacete con patio inglés (a modo de foso) y al que el visitante accede a través de un pequeño porche flanqueado por columnas jónicas y dos miradores semihexagonales. De corte inglés son también las chimeneas que pueblan el tejado o sus ventanas, que se abren en guillotina.

En su interior también se respira el espíritu victoriano a través de las grandes estancias que antaño oficiaban como salones de baile, gabinetes, habitaciones e incluso sala de billar, y que hoy reciben a ilustres visitantes y acogen reuniones importantes, consejos de gobierno, tomas de posesión y despachos, entre otros el del presidente de La Rioja, José Ignacio Ceniceros.

Salón Rojo. Antaño salón de baile, hoy acoge reuniones y tomas de posesión y detalles originales: Chimenea de mármol con la manilla para el tiro (i) y estructuras para los cortinajes. :: / Sonia Tercero

Ésta y otras estancias están presididas por ornamentadas chimeneas sobre las que reposan espejos, conforme a la costumbre inglesa. La chimenea del Salón Rojo, en la planta baja, conserva incluso las manillas para cerrar el tiro. Esta estancia, antaño salón de baile y la más espectacular por su tapizado y decoración, presume además de otros elementos originales como las estructuras sobre las que se descolgaban lujosos cortinajes o las puertas casetonadas por grandes jambas y zapatas, con sus pomos y embellecedores.

Con el presidente. A la primera visita guiada se incorporó, por sorpresa, el presidente José Ignacio Ceniceros. ::
Con el presidente. A la primera visita guiada se incorporó, por sorpresa, el presidente José Ignacio Ceniceros. :: / Sonia Tercero

Ascendiendo por la escalera al primer piso, el visitante descubre unas pequeñas ménsulas con cabezas de león, símbolo de Inglaterra, y dos fragmentos de tela decorados con pavos reales, únicos vestigios de su decoración textil en el siglo XIX.

Se trata de detalles y guiños que conviven, armoniosamente, con piezas contemporáneas como pinturas de firma riojana -entre otras los retratos de los presidentes autonómicos-, vitrinas con regalos institucionales o el 'Arca de los tres claveros', donde bajo tres llaves se custodian la Constitución, el Estatuto de Autonomía y las Glosas Emilianenses.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos