El Guggenheim deslumbra con 'Reflections'

El Guggenheim se ilumina. Cuatro imágenes del espectáculo Reflections, que puede verse hasta mañana sábado en Bilbao. :: 59 productions

El museo de Bilbao celebra su vigésimo aniversario con un espectáculo de luz único

LA RIOJA Logroño

Cae la noche sobre Bilbao. El gentío aguarda expectante una especie de espectáculo boreal del siglo XXI. Primero, potentes cañones de luz barren la ría y sus orillas atestadas de público. Los ecos de la txalaparta suenan sobre la lumbre de una forja primitiva. Imágenes de fuego, cadenas, hierro fundido y altos hornos recuerdan un pasado industrial. Un millón de lúmenes, el equivalente a cincuenta proyectores de cine, convierten la fachada norte del Museo Guggenheim en una pantalla gigante para contar su propia historia. El edificio, ese barco de titanio varado en el corazón de la ciudad, se transforma en una nave espacial a través de la luz, el arte y la música. Es Reflections.

Hasta mañana sábado 14 de octubre, la centelleante superficie del edificio diseñado por el arquitecto Frank Gehry, ofrece un espectáculo único al aire libre, una extraordinaria proyección realizada por la empresa 59 Productions para culminar los actos de celebración del vigésimo aniversario del Museo Guggenheim junto a los vecinos y visitantes de la ciudad.

Reflections es un espectáculo de veinte minutos de duración que combina música, luz e imágenes, patrocinado por el Ayuntamiento de Bilbao, la Diputación Foral de Bizkaia e Iberdrola, con pases continuos durante cuatro noches (comenzó el miércoles y se repite hasta mañana), y se espera que convoque a más de 200.000 espectadores.

«Entre todos hemos transformado Bilbao y demostrado que el arte lo cambia todo»

Mediante la técnica de 'video mapping' y efectos de trampantojo que aprovechan las caprichosas curvas de la fachada, van cobrando vida algunas de las obras más emblemáticas situadas en el exterior del edificio: el metal se transforma en una superficie reflectante de las formas esféricas de 'El gran árbol y el ojo', de Anish Kapoor; 'Mama', la araña gigante de Louise Bourgeois, desliza su enorme sombra por el edificio; y el colorido 'Puppy', de Jeff Koons, esparce sus flores, que se abren y estampan las paredes.

El propio Koons ha comentado: «Creo que Reflections, que transformará de manera radical el icónico edificio del Museo Guggenheim Bilbao con cientos de texturas, colores e historias, será, sin duda, un espectáculo digno de verse. Me gusta ver mi obra cubriendo todo el museo. Se trata de una especie de homenaje mutuo».

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Dos últimas noches

Reflections es un espectáculo al aire libre y gratuito. Comenzó el miércoles con gran éxito ante miles de bilbaínos y repetía anoche. Todavía puede verse hoy y mañana; habrá siete pases de veinte minutos entre las 20.30 y las 23 h. (mejor cuanto más tarde y más oscura sea la noche).

La avenida de las Universidades y sus proximidades son las mejores zonas para contemplarlo. El acceso deberá ser a pie puesto que la circulación estará cortada.

Mediante el uso de tecnología de última generación, Reflections transforma las fachadas del museo en un lienzo sobre el que se plasman animaciones creadas especialmente para celebrar las dos décadas de transformación cultural en Bilbao. El público es testigo de la génesis del propio edificio, representada por el ya tradicional bosquejo a mano alzada de Gehry, y ve el proceso de cálculo de las curvas imposibles y las variaciones de la piel de titanio desarrollado en el (entonces) innovador programa informático Catia, utilizado en aeronáutica.

Para captar la luz

Alguna vez, Frank Gehry describió su creación como una serie de «curvas aleatorias diseñadas para captar la luz». Reflections toma esas palabras como una invitación a explorar la historia del museo en un juego de luces y sombras, mostrando al público su entorno geográfico.

EFE | REUTERS

Leo Warner, director y fundador de 59 Productions, afirma: «Con Reflections, el Museo Guggenheim Bilbao se embarca en un viaje a cámara rápida a través de todo un año climático en el que se suceden las estaciones, las nubes pasan a toda prisa y unas delicadas auroras se reflejan en las planchas de titanio. El Museo está a merced de un sol abrasador o azotado por potentes tormentas eléctricas. Las curvas y las caras del edificio también se transforman en organismos vivos: la superficie se transforma en escamas de pez, plumaje de ave, facetas cristalinas y metal oxidado y degradado, antes de 'desintegrarse' en partículas digitales, mientras la música nos transporta a la era de la informática».

Según Juan Ignacio Vidarte, director general del Museo Guggenheim Bilbao: «Para nosotros era muy importante idear algo grande para celebrar nuestro veinte aniversario y compartirlo con las personas de nuestro entorno más próximo, a quienes tenemos mucho que agradecer. Entre todos hemos hecho posible la extraordinaria transformación de Bilbao, y demostrado al mundo que el arte lo cambia todo. Reflections es una experiencia irrepetible e inolvidable».

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