Una fallida intriga sobre los universos paralelos

O. BELATEGUI

Cuesta entrar en 'El aviso', que arranca con un crimen que preludia un tópico thriller de investigación. Sin embargo, al poco tiempo advertimos que la trama se enreda de la misma manera que la cabeza del protagonista, un matemático con brotes psicóticos encarnado por Raúl Arévalo, que descubre cómo se repiten los mismos patrones a lo largo de los años en los asesinatos acaecidos en una gasolinera. Esto no va de 'Cien años de perdón', esto va de universos paralelos y personajes en distintas épocas.

El atrevimiento de Calparsoro por aventurarse en el género fantástico resulta loable, pero el resultado es fallido. Nada funciona en 'El aviso'. Ni la psicología de los personajes (Aura Garrido y Belén Cuesta parecen salidas de otra película), ni el cruce de planos temporales, ni las temáticas sociales metidas con calzador. No hay atmósfera ni capacidad de perturbar, solo un guion con decisiones inverosímiles y una realización plana carente de tensión.

Los ecos de cintas como 'Una mente maravillosa' y 'Señales del futuro' resuenan en esta adaptación de una novela de Paul Pen. Su habilidad a la hora de hablar en el papel sobre el destino, el sentido último de la vida y la imposibilidad de corregir lo que está trazado se desvanece en su salto a la pantalla.

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