Crónica sin sentimentalismo de una familia excéntrica

Crónica sin sentimentalismo de una familia excéntrica

Jeannette Walls es una conocida firma en la prensa rosa estadounidense. Sus columnas sobre cotilleos son devoradas por miles y miles de lectores. 'El castillo de cristal' se basa en sus populares memorias. Con Destin Daniel Cretton al timón, reconocido realizador independiente gracias a 'Las vidas de Grace', el filme retrata a una familia poco convencional, encabezada por unos progenitores excéntricos que combaten la disfuncionalidad en la que están sumidos a base de imaginación.

La infancia de la escritora no fue un camino de rosas, es lo que tiene no tener unos padres dentro de los estándares de la normalidad. Siempre hubo un amor incondicional, base sobre la que se construye un filme al que hay que agradecer que huya de los tics hollywoodienses a la hora de presentar este tipo de historias. Woody Harrelson encarna al ancestro de la juntaletras, un hombre que pelea contra sus demonios dejándose llevar por el alcohol, pero respira humanidad y es capaz de transmitir un amor verdadero. Con voz inevitablemente conservadora, Cretton esquiva el sentimentalismo, una opción que puede despertar filias y fobias.

Brie Larson, ganadora del Oscar por 'La habitación', se pone en la piel de la joven Walls. «Esta es una historia sobre la familia, sobre cómo te conviertes en la persona que eres y sobre aceptar el hecho de que la gente no siempre te quiere de la forma que necesitas, pero puedes perdonarlos», explica la actriz. «Es muy raro poder observar a alguien pasar de la infancia a la edad adulta, ver todos los errores de comunicación, y tener la oportunidad de recuperar parte de lo que perdió».

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