Aventuras entre dinosaurios

El Barranco Perdido de Enciso es un parque de ocio preparado para toda la familia que invita a sentirse paleontólogo por un día

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUAL

Dominaron el planeta durante millones de años. Y desaparecieron de él dejando un buen ramillete de preguntas por responder sobre cómo vivían, cómo se relacionaban y, sobre todo, cómo fue exactamente su final.

Antes de su enigmática desaparición, dejaron sus huellas por todo el planeta, despertando la curiosidad, la inquietud y la investigación del ser humano. De las comunidades españolas, La Rioja es donde más huellas de dinosaurio, superando las 11.000, se han encontrado y documentado en más de 130 yacimientos en veinte municipios. En Enciso, donde se han encontrado más de 3.000 de sus huellas, el mundo alrededor de los dinosaurios también es lugar para la diversión, lugar para la aventura en el parque Barranco Perdido.

Ubicado a unos metros de varios de los principales yacimientos de icnitas de la villa del Alto Cidacos, el parque de paleoaventura El Barranco Perdido inició su octava temporada abierto al público el pasado 13 de abril, con la invitación a todos a convertirse en paleontólogos por un día a través de sus circuitos de juegos y pruebas, de simulación de excavaciones, de laboratorios 3D, etc.

Tras estos primeros meses en los que buena parte de los protagonistas en sus instalaciones han sido grupos escolares de La Rioja y de diversas provincias vecinas, El Barranco Perdido abre este sábado su campaña de verano dentro de esta temporada, que se extenderá en su playa cretácica hasta el 10 de septiembre.

De este modo, además de un espacio donde vestirse de aventurero e investigador para adentrarse en el mundo de los dinosaurios, es también un lugar donde ponerse el traje de baño y refrescarse ante las temperaturas veraniegas. Y su playa cretácica no sólo es lugar de chapuzón, sino que también pueden encontrar pistas en la gran piscina paleontológica submarina, disfrutar de sus cascadas, géiseres y pozas, escalar su rocódromo, jugar al rompecabezas del paleontólogo o descansar en su solárium.

El Barranco Perdido estrena también este sábado su horario de verano, por el que abre todos los días de 11 a 19 horas hasta el 14 de julio; entre el 15 de julio y el 3 de septiembre, lo ampliará de 11 a 20 horas; y del 4 al 10 de septiembre, abrirá de 11 a 18.30 horas. El parque se sumergirá desde el 11 de septiembre al 15 de octubre en su campaña de otoño, en la que abrirá los fines de semana y festivos -como el 12 y 13 de octubre- de 11 a 18.30 horas.

Zona para los pequeños

El parque de paleoaventura de Enciso comenzaba su octava temporada ampliando sus espacios, su oferta de entretenimiento y conocimiento. Así, ha puesto en servicio una nueva zona de juegos para los exploradores más pequeños, ampliando el espíritu familiar que es una de las señas de identidad de la instalación.

LA RIOJA

Precisamente bajo esa denominación, 'Pequeños exploradores', la nueva zona de juegos infantiles está dirigida a niños de hasta 3 años y se ubica junto al restaurante. Completamente accesible -dado que su acceso está incluido en la entrada general pues el acceso es gratuito para los menores de 3 años-, este parque infantil cuenta con una red con plataforma vallada, un tobogán terraplén, un columpio doble tipo cesto, un conjunto de cinco 'huevos' y su vallado tematizado, un grupo de tres casitas sobre el arenero y un conjunto modular.

En el Barranco Perdido, predomina el público familiar, que supuso el 64,15% de los 32.373 visitantes que recibió en la pasada temporada: el grupo más numeroso, con el 41,37%, responde a adultos entre 30 y 50 años, seguido por los niños de 1 a 8 años (el 31,23%) y de 8 a 15 años (el 22,14%).

Esos 32.373 visitantes contados a lo largo del 2016 suponen un 7,46% más que los que disfrutaron sus instalaciones y propuestas en el 2015, lo que permite describir al Gobierno de La Rioja a El Barranco Perdido como «un importante recurso para la región». Entre los visitantes, los más llegan desde el País Vasco (el 25,71%), La Rioja (25,25%) y Navarra (el 16%).

Con aparcamiento gratuito para quien llega al parque a través de la carretera regional LR-115, y con un acceso adaptado a las personas con movilidad reducida, el parque ofrece a sus visitantes servicios como un restaurante 'self-service' desde bocadillos y emparedados a menú, dos cafeterías -una junto al restaurante y otra junto a la Playa Cretácica-, tienda para adquirir todo tipo de recuerdos de la experiencia -desde camisetas, zapatillas de paleontólogos y hasta maquetas-, aseos y vestuarios en el anfiteatro de la Plaza de los Saurios.

Además, cuenta con una zona picnic con capacidad para 600 personas, pensando también en ese público familiar mayoritario.

Vivir las experiencias

La experiencia de paleoaventura comienza por el singular edificio de accesos, donde el visitante ya se sumerge en su ambiente de excavaciones, estudios, trabajos. Ahí encuentra tanto la recepción como la tienda, además de una exposición sobre las instalaciones de El Barranco.

La entrada al parque tiene como punto de referencia la Plaza de los Saurios, un anfiteatro abierto que acoge actividades de teatro, cuentacuentos sobre dinosaurios, lecturas dramatizadas, etc. Desde ahí, cada uno puede elegir cómo vivir la experiencia, bien por el circuito paleontológico o bien por el circuito multiaventura.

El circuito paleontológico invita a convertirse en investigador por un día. Aconsejado para mayores de 12 años o para niños pequeños con apoyo de adultos, cuenta con dos zonas. La Colina de los Fósiles, en plena montaña, reproduce tres grandes yacimientos de icnitas donde el visitante ha de descubrir con herramientas huellas fósiles de animales y vegetales. La toma de imágenes le permitirá después el análisis científico en el Laboratorio del Tiempo, la sala donde estudiar lo hallado de la mano de escáneres y otros equipos digitales.

El otro circuito requiere el traje de aventurero. La Colina Encantada es la zona donde el público puede medirse a puente tibetanos y de equilibrio, pasarelas, redes, obstáculos, el rocódromo, tiro con arco, la tirolina y el gran tobogán de más de 100 metros.

Las entradas cuestan en función de la actividad que cada uno elige disfrutar. Así, con descuentos para grupos, la entrada completa cuesta 17,95 euros los niños de 4 a 11 años y 23,95 para los mayores de 12; 13,25 y 15,25 respectivamente para cada uno de los circuitos junto al acceso al Museo Cretácico y a las piscinas; y de 6 y 8 para las piscinas y el Museo.

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