La Rioja

Un destino encantador

La catedral de León, conocida como la Pulchra leonina, es una joya gótica que además cuenta con una colección de vidrieras para quitar el hipo.  ::  M.M.
La catedral de León, conocida como la Pulchra leonina, es una joya gótica que además cuenta con una colección de vidrieras para quitar el hipo. :: M.M.
  • León es un destino acogedor, con mucho encanto, cercano y apropiado para hacer una escapada de unos días

La capital del territorio es una ciudad muy rica en cultura debido a su profusión de monumentos y plazas con historia. En una escapada de cinco jornadas les vamos a dar unas pistas de la localidad y también del resto de la provincia, siempre con ese afán de servicio público, para que disfruten con este menú que atesora un rico patrimonio, bellos paisajes rurales, una sorpresa natural y, cómo no, gastronomía de primera.

Lo que más llama la atención de León es su impresionante catedral, verdadero tesoro artístico, que contiene seguramente las vidrieras más bonitas del mundo. La catedral de Santa María es imponente con sus elegantes torres que apuntan al cielo, su rosetón central y sus arbotantes góticos. Conocida con el sobrenombre de la Pulchra leonina, que significa 'la Bella Leonesa', está inspirada en la catedral de Reims y su construcción se inició en el siglo XIII para finalizar en el XV.

Hay que visitarla con calma, sobre todo el interior, ya que sus cerca de 150 ventanales y rosetones están cubiertos por más de 1.700 metros cuadrados de vidrieras. Una maravilla que conviene contemplar sin prisas. Vayan en un día soleado, que no es difícil en León, y vean la luz del sol pasando a través de los mil colores de sus cristales. Todo un espectáculo.

Pero León es más. Mucho más. No muy lejos, tras atravesar la calle Ancha, monumento en sí mismo, escaparate y lugar de paseo, entrañable y transitada, llegaremos a una plaza donde se hallan dos edificios llamativos: la Casa de Botines y el Palacio de los Guzmanes. El primero lleva el sello de Gaudí, una de sus pocas obras que verán fuera de Cataluña. A su vera está un magnífico ejemplo de palacio renacentista español, hoy sede de la Diputación.

Los motivos artísticos se completan con el Parador de San Marcos y la basílica de San Isidoro. El parador es un espléndido edificio cuya fachada plateresca destaca en la amplia plaza, junto al puente que cruza el río Bernesga. Merece la pena entrar para ver la iglesia y el claustro. La basílica, por su parte, está considerada como el conjunto arquitectónico románico más importante de España.

De tapas

Una vez conocida la historia de la ciudad, su arte y su patrimonio, llega la hora de mover el bigote. Y les aseguro que esta ciudad parece diseñada para ello. ¡Qué cantidad de tascas! El Barrio Húmedo y el Romántico, a un lado y otro de la calle Ancha, están repletos de locales donde por cada bebida les servirán gratis una tapa. Las hay grandes y pequeñas, elaboradas y primitivas, ricas y mediocres... De todo, como en botica. Nuestras recomendaciones son La Bicha (morcilla picante), El Rebote (croquetas), La Competencia (pizza), Flechazo (patatas), La Taberna de Flandes (lacón asado), La Tizona (calamares), Monalisa (paloma-corteza con ensaladilla) y el Camarote Madrid (salmorejo). Además, en el corazón del Barrio Romántico está El Patio, un local grande decorado con gusto, con una terraza tentadora y un servicio esmerado. Les gustará.

Como en tantas ciudades de nuestro país, aquí también hay una Plaza Mayor, pero para nuestro juicio la más bonita es la del Grano, en un córner oriental del casco viejo. Una con suelo empedrado, coqueta iglesia, fuente, cruz de piedra... Es uno de los rincones más pintorescos en los que merece la pena hacer una parada, aunque en nuestra visita de mediados de abril se hallaba envuelta en polémica debido a la intención del Ayuntamiento de lavarle la cara, lo que choca con los que prefieren dejarla como está para que no pierda su sabor auténtico.

¡Ah! Que no se me olvide. Es una muy buena idea subir a la terraza del hotel Conde Luna, en el décimo piso, donde se ubica la cafetería Nimú, porque obtendrán una completísima panorámica sobre la capital. Ideal para comenzar o rematar el viaje.

Para otro día les sugiero una excursión larga que contiene dos bombones. Por un lado, una joya natural como Las Médulas, Patrimonio de la Humanidad, que conoceremos desde el mirador de Orellán. Este paraíso natural le debe su peculiar aspecto a la mano destructiva del hombre, porque en época de los romanos fue una mina de oro a cielo abierto. La erosión y el desgaste de la intensa actividad durante siglos dotaron a esta zona con curiosas, puntiagudas y rojizas formaciones montañosas. En la imagen superior se aprecia su belleza aunque verán bastante humo procedente de unos incendios provocados cerca de Peñalba de Santiago que tuvieron a la comarca en vilo.

Esta jornada la podemos culminar en Ponferrada, capital de la comarca de El Bierzo, donde el Castillo de los Templarios, la Torre del Reloj y su recogido casco histórico nos entretendrán antes de llenar el estómago en La Violeta, donde degustaremos las delicias de la tierra. Los pimientos asados del Bierzo con ventresca y anchoas estaban de toma pan y moja...

La segunda escapada fuera de la capital es más corta y también está sugerida con dos motivos. Castrillo de los Polvazares, a 57 kilómetros de la capital, en la comarca de la Maragatería, declarado Conjunto Histórico-Artístico, está considerado como el ejemplo más bello de la arquitectura popular de esta comarca. Parece que el tiempo se ha detenido cuando paseamos por sus calles empedradas y contemplamos las típicas casas de comerciantes arrieros. El color de la piedra contrasta con los verdes y blancos de puertas y ventanas. Esta arquitectura resulta de un gran atractivo para la vista y para disfrutar con la fotografía.

Hablando de Maragatería, qué mejor que rematar el día con un cocido maragato (ración de carnes, garbanzos, sopa de fideos y natillas) que podemos tomar en Astorga (les recomiendo el restaurante Las Termas). Para hacer la digestión tienen una postal con la catedral y el Palacio Episcopal, edificio Gaudí, cuyo aspecto recuerda a un castillo con sus almenas, foso...

En este viaje se cruzarán con una multitud de peregrinos en su periplo a Santiago de Compostela. Es otra imagen que se llevarán de una tierra acogedora y encantadora. León es mucho León.

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