La Rioja

«El gesto nunca podrá sustituir a la palabra, aunque algunos mejor se limitaban al primero»

Joan Gràcia (i), Carles Sans y Paco Mir interpretando 'Sanitarios Trucho', gag en el que recrean un parque de atracciones con con tapas de váter.
Joan Gràcia (i), Carles Sans y Paco Mir interpretando 'Sanitarios Trucho', gag en el que recrean un parque de atracciones con con tapas de váter. / L.R.
  • carles sans, actor de Tricicle

  • Tricicle dedica cuatro días (desde mañana hasta el domingo) a su despedida en Logroño. Lo hace con 'HITS', montaje que pondrá fin a 40 años del mejor y más silencioso humor

Será la última vez que Carles Sans, Joan Gràcia y Paco Mir actúen en Logroño como Tricicle, tras casi cuarenta años ejercitando el teatro gestual y un humor universal aplaudido en escenarios de todo el mundo. Nos visitan durante cuatro días, desde mañana y hasta el domingo, con un espectáculo que resume lo mejor de lo mejor de su dilatada trayectoria. La cita con estos agudos catalanes será mañana y el viernes a las 20.30 horas; el sábado día 18 a las 18.30 y 21.30, y el domingo en sesión de 18.00 horas. Carles Sans (el integrante con más pelo) nos habla de esta larga despedida, que se prolongará hasta el 2019, coincidiendo con su 40 aniversario.

-Nos visitan con 'HITS', que viene a ser como una antología de Tricicle.

-Sí, 'HITS' es lo mejor de lo mejor de Tricicle a lo largo de estos 37 años que llevamos juntos.

-Y un espectáculo a la carta, porque el público de cada lugar más o menos puede elegir con sus votos los gags que quiere volver a ver. ¿Estos gustos van por barrios o todos acabamos queriendo los mismos números cómicos?

-La elección es bastante coincidente en todos los sitios. Y luego nosotros también incluimos de vez en cuando algún sketch que, no siendo icónico, es bueno y complementa muchísimo el espectáculo.

-Supongo que el público siempre vuelve al truhán, a los bebés en pañales, a los juegos olímpicos...

-También está el de la espera en el dentista de 'SIT', hay muchos que son muy recurrentes. La verdad es que es un espectáculo diez, aciertas sí o sí.

-¿Los gags se mantienen inalterables o han retocado alguno?

-No, no... en un 95 por ciento son como en origen, quizá alguna cosa hemos añadido o complementado si hacía falta.

-En su veinte aniversario ya hicieron una antología con los mejores números de Tricicle.

-Sí, y ahora hemos procurado no repetir respecto a aquel espectáculo, además de incluir mucho material nuevo de lo que hemos estrenado desde entonces.

-Quien asista a ver este espectáculo, ¿debe asumirlo como una despedida definitiva de Tricicle?

-De algún modo sí. Vamos diciendo que va a ser el último porque nos llevará hasta dentro de tres años años (cuando cumplan 40). Hay ciertas ganas de empezar a tranquilizase, y no ya tanto por actuar como por el tema de los viajes, que es realmente cansado. El mundo del teatro tiene eso.

-Diez espectáculos en cuarenta años no parecen muchos. ¿Quizá este saber dosificarse sea una de las claves de la larga vida de Tricicle?

-Nuestros espectáculos, al tener tanto éxito, hemos podido dilatarlos tanto como el público ha querido, e incluso diría que en algunos casos hemos dejado de hacerlos por cansancio.

-¿Cómo se gesta un gag de Trici-cle?

-Es un consenso a tres, que quizá sea una de las cosas más complicadas. Uno propone la idea y si de inmediato se empieza a debatir o a discutir es buena señal, pero si le sigue un silencio la idea va a nacer rara, rara. A partir de ahí se mejora y complementa con la ayuda de todos, y es cuando realmente esa química que existe entre nosotros tres de toda la vida da un resultado tan bueno. Muy raro es que salga un sketch con el que no estemos de acuerdo los tres.

-¿Y quién es más ideólogo de los tres? ¿Quién ha tenido más ideas que se han traducido en gags?

-No lo tenemos comprobado, hay días en que uno está más creativo que otro, o épocas o momentos. En ese sentido no hay un líder creativo.

-Además de practicar un humor basado en lo cotidiano y lo atemporal, ¿qué otras claves les han proporcionado tanto éxito durante casi cuarenta años?

-Transmitimos una energía, una especie de empatía al público muy especial. Hemos caído muy bien y hemos tenido un público muy familiar, lo mismo nos ha querido el padre, que el abuelo o el niño.

-Siempre se han manejado con el gesto sobre el escenario, algo que se antoja muy esforzado físicamente. ¿Con el tiempo se han tenido que apoyar en el deporte o en algún tipo de ayuda para aguantar el ritmo?

-Hemos intentado más o menos cuidarnos, pero no hemos sido tampoco unos enfermos del gimnasio. Sí es verdad que es un tipo de teatro muy exigente, no de tresillo; pide mucha energía y hay que salir al escenario muy enchufado. Y quizá también por eso seguimos en forma, pero esa exigencia también te pasa un poco de factura.

-En este mundo de verborrea fácil, ¿mejor nos valdría prestar más atención al gesto?

-El gesto nunca podrá sustituir a la palabra, pero sí es verdad que algunos, por lo que dicen, mejor se limitaban al primero.

-Personalmente, ¿cuál diría que es el gag que mejor resume la trayectoria de Tricicle?

-Ufff... es muy difícil, es como si te preguntan a qué hijo quieres más. Cada espectáculo tiene su momento y hay muchos sketches muy buenos. Hay uno de 'Entretrés' donde jugábamos con unas tapas de váter para simular que estábamos en un parque de atracciones. Es un ejemplo de lo que Tricicle ha hecho muchas veces, y es crear un mundo de fantasía a partir de un objeto, como hacían los niños cuando no tenían juguetes. Siempre hemos querido jugar como los niños, nuestro trabajo ha sido a partir de esa imaginación desbordante que tienen los más pequeños. Pero como este gag te podría decir muchos otros.

-Una lástima que 'HITS' sea el último espectáculo de Tricicle.

-A lo mejor pasa como con los toreros, que dicen que se van y no se acaban de cortar la coleta.