La Rioja

Edama, durante la actuación del 2015 en Logroño. :: DÍAZ URIEL
Edama, durante la actuación del 2015 en Logroño. :: DÍAZ URIEL

«La magia no existe, es la ilusión de cada persona, una sensación personal»

  • El mago riojano Edama actúa hoy y mañana en el Auditorio del Ayuntamiento de Logroño a las 20 horas

La magia comienza a adquirir un gran calibre en La Rioja y uno de sus mayores exponentes es Edama. Fiel a su cita navideña, hoy y mañana a las 20 horas actúa en el Auditorio del Ayuntamiento de Logroño dispuesto a agotar las entradas (desde 6 euros la anticipada y desde 9 euros en taquilla) por quinto año consecutivo con el espectáculo 'El nuevo arte de lo imposible' (apariciones y desapariciones, particiones, transformaciones, atravesamientos, fuego, pirotecnia, humor...). Comenzó a interesarse por esta disciplina gracias al juego Magia Borrás cuando era un alumno de los Jesuitas en Logroño y ahora es un reconocido ilusionista que convierte lo increíble en posible.

-¿Mago o ilusionista?

-Me gusta más ilusionista porque la palabra lleva implícita lo que trato de hacer: ilusionar. Como las ilusiones ópticas, en las que sabemos qué hay pero vemos otra cosa. Tradicionalmente se nos ha conocido como magos y no renuncio a ninguno de los dos términos.

-¿Pero existe la magia?

-Existe si creemos que existe. Si creemos que algo es posible, que puede suceder, existe. Si somos escépticos y no queremos dejarnos ilusionar ni dejarnos llevar, no existe porque la magia no existe como entidad externa sino que es la ilusión de cada persona, es una sensación interna y personal al comprobar que sucede algo que no es real.

-¿La magia es hacer creer al espectador que lo increíble es posible?

-No tanto hacer creer, porque no tratamos de convencer a nadie de que lo que van a ver es real, pero sí que lo sientan, que cuando salgan sean conscientes de que han asistido a un espectáculo teatral en el que hay trucos, como en el cine, pero en directo, sin postproducción ni 'cromas'. Hay técnicas para ilusionar y hacer ver una realidad más bonita. No queremos que nadie crea que se puede volar pero sí que se emocione si yo vuelo, aunque este año ya no voy a volar. Queremos que al espectador le quede la duda de si lo podría hacer, si le podría ocurrir a él, como sucede cuando sueña.

-¿Usted ha vivido algo sobrenatural o paranormal que le haya inspirado un truco o para ser mago?

-He tenido presentimientos sobre cosas que iban a ocurrir y que luego han ocurrido, pero no lo llamaría paranormal, se puede mezclar ahí la casualidad, la intuición...

-¿Qué novedades tiene el espectáculo 'El nuevo arte de lo imposible'?

-Quien lo haya visto ya sabe que tiene un montaje de luces muy complicado, con muchos números de baile... Hay novedades, pero son sorpresa, quiero que la gente se emocione cuando las vea. Hay apariciones increíbles, juegos modernos, últimas tecnologías con participación del público...

-En sus espectáculos se mezclan trucos aparentemente sencillos, como los de cartas, con otros más espectaculares, como los atravesamientos y apariciones. ¿Por qué esa combinación de niveles?

-Todo es complejo, no por ser algo pequeño es más sencillo que lo grande. Es muy importante, para no cansar al espectador, porque la magia es una actividad muy estresante para el cerebro, que tiene que procesar mucha información en poco tiempo y a la que no estamos acostumbrados; dejarlo descansar, por eso intercalamos números de baile y humor, más pequeños e íntimos, para favorecer la concentración durante el espectáculo.

-¿Cuál es el número más difícil de los que va a realizar?

-El más difícil es una sorpresa este año y, por lo tanto, no puedo contar mucho. ¡Me ha costado la vida poder hacerlo! Espero que salga bien y guste mucho. Es una aparición muy interesante, muy distinta a lo que estamos acostumbrados a ver.

-El espectáculo es muy dinámico y combina muchas disciplinas, parece muy televisivo. ¿Lo concibe así?

-Es importante que sea variado para que la gente disfrute de las diferentes sensaciones. Yo lo que quiero es que la gente lo pase bien viendo a chicas guapas, escuchando música chula, riendo con el humor y viendo magia. El trabajo es cohesionarlo todo para que siga una línea que guste.

-¿Para ser ilusionista hace falta también ser ingeniero o sólo hábil?

-Hay que tocar muchos palos. Saber de ingeniería suena muy pretencioso pero de algún modo sí. Es muy importante, aunque delegues en muchas funciones, que sepas pedir a un técnico de luces o de sonido lo que necesitas, lo que tiene que hacer cada persona en cada momento. Si hay un trabajo mecánico, tienes que saber qué pedir, hasta dónde es factible hacer... porque, además, hay pocas empresas de escenografía y la mayoría están en EEUU. Y son inversiones importantes de dinero. Hay que tenerlo todo muy claro.

-¿Por qué siempre actúa a final de año en Logroño?

-En Logroño se ve poca magia y, la mayoría, no sé por qué, en galas benéficas y en Navidad. Parece que estamos más predispuestos en estas fechas. Lo que quiero es que se vea un espectáculo al que no estamos acostumbrado en La Rioja. Siempre que puedo, viajo y veo 'shows' por todo el mundo y me apetece que la gente aquí vea este tipo de magia y a un precio asequible.

-Usted tiene un trabajo aparte más cotidiano. ¿Le cuesta cambiar el chip?

-No. Procuro mantener las dos facetas separadas, aunque en la práctica a veces es complicado. Las dos me encantan y soy muy disciplinado, si cambio de registro, cambio el chip.