La Rioja

Testigo de cargo

Blunt observa con envidia la felicidad reinante en las casas que quedan al paso del ferrocarril. Debajo, Rebecca Ferguson, detonante del thriller.
Blunt observa con envidia la felicidad reinante en las casas que quedan al paso del ferrocarril. Debajo, Rebecca Ferguson, detonante del thriller.

El voyerismo, como en el clásico de Hitchcock 'La ventana indiscreta', es el leitmotiv de 'La chica del tren', adaptación cinematográfica del best seller homónimo escrito por Paula Hawkins, que en España vendió más de 300.000 ejemplares. Emily Blunt, de prolífica carrera, es el rostro principal de una obra de intriga dirigida por Tate Taylor ('Criadas y señoras'). Una mujer destrozada por su reciente divorcio intenta evadirse imaginando las vidas de los demás, entre ellas la de una pareja que vive en una casa ante la que pasa en tren camino del trabajo. Una mañana es testigo de un suceso a través de la ventanilla del vagón, un hecho trágico que forma parte de un misterio.

Al mismo tiempo, no puede evitar que le invadan los recuerdos del pasado al mirar la vivienda donde compartía lecho con su exmarido, que ha rehecho su vida con otra mujer. Justin Theroux ('The Leftovers'), Rebecca Ferguson ('Misión imposible: Nación secreta'), Haley Bennett ('The Equalizer') y Luke Evans ('Drácula, la leyenda jamás contada') completan el reparto. Erin Cressida Wilson ('Secretary') firma el guion.

Uno de los mayores cambios del papel a la gran pantalla es la ambientación en Nueva York y la línea Metro-North, que une el condado de Westchester con el centro de la ciudad. La línea Hudson de Metro-North es la ruta más occidental de todas las que salen de Grand Central Station y pasa por Harlem y el Bronx antes llegar al río Hudson.

La novela está ambientada en Londres, ciudad a la que llegan cada día miles de trabajadores en ferrocarril, pero desde realización optaron por trasladar la acción a Manhattan. «Nos pareció que Nueva York podía funcionar igual de bien que Londres porque aquí también viene a trabajar mucha gente que vive en las afueras», indican desde producción. «Ambientar la historia en la Gran Manzana nos ayuda a conectar mejor con el público nacional, aunque en realidad la ciudad es lo de menos, porque la dinámica de la historia sigue siendo la misma».

Tres mujeres

«El proyecto me interesó en cuanto vi que era otro libro contado desde la mirada de tres mujeres», señala el cineasta, «y me pareció interesante probar suerte con un thriller. Los temas universales de la soledad, la desesperación y la lucha contra la adicción también me llaman. Me pareció muy importante hablar de ellos y retratarlos de forma realista».

Taylor volvió a ver muchos de sus thrillers favoritos para preparar el rodaje, pero sentía que a muchos de estos clásicos les faltaba un ingrediente. «Muchos estaban rodados con muy buen gusto, pero ninguno ahondaba en los personajes. Quizá es que antes no se entendían así los thrillers». La película es, a su juicio, un thriller dramático en el que el suspense se dispara cuando se profundiza en los personajes y su entorno.