La Rioja

Diario de un viaje afortunadamente feliz por un infierno

Cuándo acaba la adolescencia? Antes era fácil decirlo: cuando tenías que cambiar tu forma de ver la vida y dedicarte a trabajar. La ropa te lo ponía fácil. Con un traje o una camisa y un pantalón de pinzas ya eras hombre. Pero cada vez queremos ser jóvenes más tiempo y mantenemos usos y vestimentas de jóvenes.

Esa reflexión ya ha pasado una o dos generaciones que visten como sus hijos. La última generación de jóvenes eternos sigue montando en monopatín pasados los cuarenta y vistiendo de esa forma desenfadada tan cara. Si les preguntabas qué querían ser de mayores te decían que cantantes, escritores o directores de cine.

Todo esto viene a cuenta de Mathias Malzieu, el autor de este libro, que ha cumplido los cuarenta y ha conseguido todo lo que soñó: ser cantante y compositor de un grupo de culto indi francés: Dyonisos; escribir una colección de novelas de gran éxito y realizar la adaptación cinematográfica de una de ellas. Todo ello sin dejar de comer golosinas y Nutella e ir montado en monopatín a todos los sitios. ¿Cómo iba a hacerse mayor? Contrayendo una enfermedad rara y terriblemente mortal que le dejó sin glóbulos blancos y le condenaba a una muerte lenta a merced del más mínimo microbio.

Como podemos deducir de este libro, salió del entuerto, pero fue directo a él montado en monopatín. Esa actitud adolescente que le hacer ir hacia su encierro esterilizado con la misma insolencia con la que se lanza sobre sus fans en un concierto es, además de una metáfora, una muestra de su capacidad de seguir hasta el final fiel a su actitud vital.

Fruto de esa experiencia es este libro que no es otra cosa que su diario de la enfermedad que estuvo a punto de llevárselo por delante y cuyos beneficios van a ir a parar a la fundación Carreras. Pero así planteado no dejaría de ser un testimonio más de la lucha de una persona contra la muerte. Lo que lo hace interesante es la forma en que está escrito. Uno no puede olvidar el tono de la que ha sido su gran éxito literario, 'La mecánica del corazón', cuya adaptación cinematográfica estaba a punto de completar cuando se le declaró la enfermedad. La historia nos recuerda claramente a Tim Burton y sus obras de dibujos animados. Está lleno de un lirismo entre infantil y sofisticado que sabe sacar la poesía de los lugares más insospechados.

Una obra de este tipo puede caer en la egolatría o la autocomplacencia pero la forma en que repasa su relación con las personas que le rodean y las ideas que se le ocurren: cómo crear un sello discográfico de vinilos con la forma del sillón huevo en el que se refugian durante el aislamiento; su segunda madre, la que donó el cordón umbilical del que extrajeron las células madre que le curaron; o el personaje Damocles, que espera su caída a cada paso de sus diferentes tratamientos nos lo hacen más cercano y alejan la imagen de eterno niño petardo que su biografía podía hacer pensar. Es un viaje afortunadamente feliz por un infierno en el que el autor ha sabido ver las luces que le han permitido escapar. Tierno y enriquecedor.