La Rioja

Nostalgia en vena

Nostalgia en vena

  • Nintendo deleita a los usuarios de la portátil Nintendo 3DS con una nueva versión del clásico 'Dragon Quest VII' a la altura de los tiempos que corren

En los años 90 y principios del nuevo siglo, era habitual ver cómo grandes juegos no salían de las fronteras japonesas, obligando a millones de jugadores occidentales a conformarse con lo que veían en las revistas especializadas. Las únicas opciones posibles eran importarlos, a un precio considerable, o rezar para que, al menos en unos años, llegase finalmente gracias a alguna distribuidora comprensiva. Ocurrió sobre todo con grandes marcas de rol japonés, como 'Chrono Trigger' o 'Final Fantasy', considerados hoy en día pilares del género conocido en la jerga como JRPG. Otro ejemplo es 'Dragon Quest', vista hoy en día como una franquicia referente y cuya séptima entrega, 'Dragon Quest VII', llega por primera vez a Europa 16 años después del lanzamiento original, esta vez con una cuidada nueva versión para Nintendo 3DS que encandilará tanto a viejos como nuevos jugadores.

La portátil Nintendo 3DS, que sigue engrosando su catálogo con grandes títulos, se ha convertido por méritos propios en una máquina ideal para los aficionados a los JRPG. A juegos como 'Bravely Second' o 'Fire Emblem Fates' se suma ahora 'Dragon Quest' con el séptimo episodio, que lleva por sobrenombre 'Fragmentos de un mundo olvidado'. Esta aventura, cuyo título parece hacer referencia al pedacito de historia que rescata, supone el renacer de un clásico que se estrenó por primera vez en el año 2000. Sin embargo, sus responsables han querido agradar a los aficionados con algo más que un mero regreso. 'Dragon Quest VII' captura las claves jugables del original y lo presenta con un envoltorio demasiado tentador, con escenarios 3D y unos diseños de personajes que permiten a los aficionados disfrutar del trabajo de Akira Toriyama (dibu- jante de 'Dragon Ball') como se merece.

Cuenta la historia de tres amigos que, recelosos de lo que siempre les han enseñado, están seguros de que ellos no pueden ser los únicos habitantes del mundo. Más allá del ancho océano tiene que haber otras islas y otras gentes, y dispuestos a demostrarlo se embarcarán en una legendaria aventura. De esta forma, los usuarios tomarán el control de Auster, el príncipe Kiefer y Mariel. A partir de ese momento comienza un periplo que rezuma todo lo que un clásico del género debe tener: horas y horas de juego, además de unos héroes que tendrán que gestionar su progreso para derrotar a criaturas cada vez más peligrosas. Las vocaciones, más de 30, serán los roles que marcarán el papel de cada personaje en el combate, y gestionarlas será imprescindible para salir airoso. Desde bufón hasta mago o guerrero, todas ellas para hacer frente a los más de 200 tipos de monstruo que podrán coleccionar para adquirir nuevas técnicas.

'Dragon Quest' tiene además tres nombres propios. Junto al mentado Toriyama, Yuji Horii, director de la saga, y Koichi Sugiyama, compositor, completan la trinidad que creó la famosa franquicia allá por los años 80. Todos ellos dotan al conjunto de unos niveles de producción sobresalientes que han hecho de las diferentes entregas una pequeña parte de la cultura popular nipona. Por todo ello, 'Dragon Quest VII: Fragmentos de un mundo olvidado' es un imprescindible para todos aquellos aficionados a este tipo de juegos y también para los nostálgicos, que sabrán apreciar el trabajo de los desarrolladores.