La Rioja

El cantaor logroñés Miguel Jiménez actúa durante toda esta semana en 'Casa Patas' de Madrid

El cantaor logroñés Miguel Jiménez. :: l.r.
El cantaor logroñés Miguel Jiménez. :: l.r.
  • Miguel dirige en Pamplona con Eva González, su «gorda Lagartija», una escuela de flamenco

«Cantar en Casa Patas es como sentirme Roca Rey en plena faena en Las Ventas», así expresa su alegría por lo que le está sucediendo al cantaor logroñés Miguel Jiménez, que durante toda esta semana está subido al escenario del epicentro del flamenco de la capital de España con 'El Ciervo' y la colosal guitarra de Jerónimo Maya.

«Yo me defino básicamente como un gran aficionado al flamenco, un estudioso de los palos, del arte, de la búsqueda de los registros que más me conmueven, la siguiriya, la soleá, la toná... Sé que no están de moda, pero me da lo mismo. He cantado en todos los sitios que uno se pueda imaginar, desde escenarios de TVE a los tugurios más lúgubres, mi vida es el cante y el baile, mi 'Lagartija', el sueño de romperse la camisa en una noche de flamenco puro, me emociona un niño que canta por fandangos, un viejo por mirabrás. Eso es lo que vivo por dentro, lo demás me da lo mismo. El cante es la vida y aunque no he dado el salto por las facultades a lo grande, vivo cada actuación como un regalo».

Miguel dirige en Pamplona con Eva González, su «gorda Lagartija», una escuela de flamenco: «Todo esto nos viene muy bien porque nos sirve a los dos para darnos a conocer y tener más prestigio. Tenemos la suerte de que en Pamplona haya cada vez más ambiente y participar a fondo en el festival 'Flamenco on fire'», un evento que se ha convertido en una de las citas más trascedentes del verano en el cante. «Nos han dado cuartelillo, tenemos nuestro sitio y este año fue muy emocionante lo que hicimos con Jerónimo Maya cantando desde los balcones del Ayuntamiento a la gente, fue una experiencia maravillosa», relata el gitano logroñés.