La Rioja

Los líos de Renée

Zellweger vuela sobre el público como si fuera una estrella del rock.
Zellweger vuela sobre el público como si fuera una estrella del rock.

La carrera de Renée Zellweger gozó de cierto esplendor cuando a principios del presente siglo encarnó a Bridget Jones, un personaje literario de calado popular escrito por Helen Fielding. El salto de las páginas del best-seller a la gran pantalla funcionó e hizo taquilla, convirtiendo a su artista protagonista en uno de los rostros del momento, refrendado por su participación en 'Cold Mountain'. Sin embargo, desde que ganó la estatuilla dorada la trayectoria de Zellweger ha sido tormentosa. Su popularidad se basa más en las noticias amarillistas sobre sus operaciones de estética que en su trabajo. De hecho, no se ha prodigado demasiado, con lo cual 'Bridget Jones' Baby' supone su regreso por la puerta grande de la mano de la tercera entrega de la franquicia.

'Bridget Jones' Baby' viene con la firma de Sharon Maguire tras la cámara. También se encargó de la dirección de 'El diario de Bridget Jones' (2001), inauguración de la serie. Esta vez la protagonista, lejos de ser la treintañera británica soltera de hace lustros, descubre, ya en la cuarentena, que está embarazada, y no sabe de quién. Después de romper con Mark Darcy, encarnado por Colin Firth, Bridget se había hecho a la idea de que el rollo «serán felices y comerán perdices» no era nada fácil, o al menos no como lo imaginaba.

Embarazo inesperado

Centrada en su labor como ejecutiva de una editorial, cinco años después de la ruptura, sin querer saber nada de citas, parece tener todo controlado, hasta que recibe la noticia de que va a traer a un pequeño ser al mundo. Además, su vida sentimental da un giro cuando conoce a un galán estadounidense llamado Jack, interpretado por Patrick Dempsey ('Anatomía de Grey'). La oscarizada Emma Thompson participa en el reparto, de nuevo con Londres como telón de fondo.

La historia de 'Bridget Jones' Baby' se sitúa cinco años después de la ruptura de Bridget y Mark. Ha entrado en su rutina un nuevo hombre, Jack, con el que vive un breve encuentro sexual, y tiene un desliz con Mark, con el que se topa en un bautizo. La química es la química y el vástago que está en camino puede ser de cualquiera de los dos. ¿De quién? El caos emocional vuelve a irrumpir en escena.

Esta vez Zellweger no ha tenido que engordar para encarnar a Bridget porque desde dirección preferían retratar la idea de que el personaje, a pesar de mantener la línea, no ha alcanzado la felicidad. En las primeras entregas se pasaba el rato contando calorías con un cigarrillo en la mano. «Gané sólo unos pocos kilos», ha contado la actriz en una entrevista para 'Vogue'. «También me puse pechos y una barriga de embarazada falsa. Bridget tiene un peso perfectamente normal y nunca he entendido por qué importa tanto. Ningún actor masculino tendría que soportar tanto escrutinio».