La Rioja

EL TRANSPORTE, CÓMODO PERO POCO FIABLE

Como advierte el reportaje, la gigantesca magnitud de Los Ángeles deja pocas alternativas para trasladarse de una zona a otra. Si no conduce (o no se atreve, cosa muy lógica en una ciudad de semejante magnitud, donde los atascos son una pesadilla), ha de armarse de paciencia pues el transporte público de Los Ángeles no ofrece precisamente un gran servicio.

El metro es el medio que mejor funciona, con bastantes frecuencias y puntualidad, pero apenas cubre una décima parte del territorio urbano. Así que sólo resta el autobús, cubierto por varias compañías distintas, lo que provoca demasiados desajustes, tanto de horarios como de paradas y líneas.