La Rioja

Heston devora a Huston

Rehacer clásicos del cine es una osadía que parece no tener fin. Las críticas con la nueva 'Ben-Hur' se han despachado a gusto, pero tal y como funciona la taquilla -ver el ejemplo de la recaudación sorprendente de la infumable 'Escuadrón suicida'- es probable que el público acuda en masa igualmente a ver la nueva adaptación de la novela homónima de Lewis Wallace que narra la amistad, posteriormente convertida en rivalidad, entre el noble judío Ben-Hur y el romano Messala. Aunque la realidad es que el estreno en Estados Unidos sólo puede considerarse como un fracaso: 11 millones de dólares para un proyecto tasado en 100 millones.

El ruso Timur Bekmambetov, que llamó la atención de Hollywood con 'Guardianes de la noche', pero su talento visual no termina de cuajar de verdad, lleva el timón del barco, aunque le costó aceptar la oferta de capitanear una producción complicada: «El Ben-Hur de 1959 no es simplemente una película, es un fenómeno que tuvo una gran influencia en la cultura del siglo XX», explica.

Cuando le ofrecieron dirigir su readaptación, su primera intención fue negativa, aunque el productor Sean Daniel le persuadió de que leyese el guion, «que resultó ser esta historia tremendamente trascendental, que impresiona no solo mediante su sensacional acción, sino gracias a un plantel de personajes reales como la vida misma y unas reflexiones de enorme profundidad».

En 'Ben-Hur' el actor Jack Huston ('Orgullo, prejuicio y zombis') encarna al protagonista del filme, un príncipe acusado de traición por su hermano de adopción Messala, un oficial del ejército romano interpretado por Toby Kebbell ('Warcraft'). Separado de su familia y convertido en esclavo, regresa a su tierra natal tras años ausente en busca de venganza.

Roma vive

«En muchos aspectos seguimos viviendo en el Imperio romano, seguimos viviendo de acuerdo con sus valores», comenta Bekmambetov. «El poder, la codicia y el éxito gobiernan el mundo, todo el mundo trata de conseguir todo compitiendo encarnizadamente y casi nadie se da cuenta de que los verdaderos valores humanos son la colaboración y el perdón». Rodrigo Santoro y Morgan Freeman figuran en el casting.

Freeman interpreta al jeque Ilderim, un personaje que esta vez cuenta con una presencia mayor. Después de que Ben-Hur consiga huir de las galeras, Ilderim se convierte en su mentor y le enseña a competir en carreras de cuadrigas. Santoro fue seleccionado para el papel de Jesucristo, que se cruza en el camino de Ben-Hur en varios puntos de la historia. Interpretar este papel fue todo un desafío para el actor que encarnó al histriónico Jerjes en '300'.

«Miles de millones de personas en todo el mundo tienen una relación muy estrecha y personal con este hombre, con esta imagen, con lo que representa», indica. «Es una responsabilidad, pero también era una oportunidad irrepetible para disfrutar de la ocasión de explorar y alcanzar un conocimiento más profundo de lo que tuvo que padecer y para tratar de poner en práctica sus enseñanzas».

«Traté de conectar con mis verdaderos sentimientos respecto del personaje, porque tenía que interpretar a Jesús», añade Santoro. «Quería crear un retrato del hombre que está detrás del mito, que fuese un personaje con el que se pudiese conectar, sin sacrificar ninguna de sus enseñanzas o su espiritualidad».