La Rioja
Sal del Camino

Tres razones para salirse del Camino

  • La ermita de Los Arcos y los monasterios de Cañas y San Millán, tres enclaves riojanos junto a la ruta jacobea que no hay que dejar de visitar

El actual trazado del Camino de Santiago a su paso por La Rioja deja a un lado tres lugares tan emblemáticos como la ermita de Los Arcos en Tricio, la abadía cisterciense de Cañas y los monasterios de Yuso y Suso en San Millán de la Cogolla. El trazado del Camino no sido siempre el mismo a lo largo de los siglos. Ni el trazado ni la forma de hacerlo. Desde sus inicios y con el paso de los tiempos se ha ido acomodando a las nuevas (carreteras y autopistas) que hicieron su recorrido más corto y directo.

Pero el recorrido del Camino, como señaló Javier García-Turza, historiador medieval riojano, «ha sido una conquista a la Naturaleza, al entorno, al medio». No le falta razón sin necesidad de apelar a Santo Domingo de la Calzada, cuya tarea, de todos conocida, se centró en los arreglos de caminos entre la localidad y Grañón.

Allá por los siglos X y XI realizar el Camino de Santiago tenía un carácter más espiritual. Era caminar sin prisas e ir recorriendo todos los elementos religiosos y/o artísticos del trayecto. Y si era preciso desviarse del mismo, se hacía, como hiciera Gotescalco, prelado de Ánicium (hoy Le Puy) en la Aquitania, cuando allá por los años 950-951 se encaminó hasta el monasterio de San Martín en Albelda para pedir una copia del libro de San Ildefonso «La perpetua virginidad de María Santísima».

No podemos olvidar hoy que las sensaciones del tiempo, entonces, eran diferentes. Hoy se planifica todo hasta el último detalle con antelación suficiente y muchos aprovechan el tiempo vacacional con días limitados para realizarlo por tramos.

Pero volviendo al recorrido propuesto para los peregrinos, y situándonos en el cerro conocido como el Poyo de Roldán (Alesón) y pasado el río Yalde, hay una alternativa directa que pasa por el camino a Tricio en vez de seguir directo a Nájera. Así es posible contemplar la ermita de Los Arcos de Tricio, una preciosidad muy poco conocida pero de enorme interés.

Sal del Camino

De Tricio a Nájera los peregrinos hay caminos directos y basta preguntar a cualquier vecino por el que hay a través de las huertas.

El salto de la nueva propuesta que va a motivar y enriquecer más al peregrino lo situamos en Azofra. Desde la localidad hay posibilidad de llegar a Cañas, al «monasterio estrella de La Rioja», como afirma Javier García-Turza. Pasamos por Alesanco, Canillas hasta Cañas y desde allí por Berceo, otro lugar de referencia para la historia de la lengua, a los monasterios de San Millán de la Cogolla.

Charo Hernando, una persona muy vinculada a las actividades culturales de la zona, no duda en los mismos consejos partiendo desde Azofra y desviándose del camino más tradicional y trillado, paralelo a la autovía. «Recorrerá un paisaje ondulado de maravillosos viñedos y campos de cereales. Caminará junto pequeñas huertas muy cuidadas. Podrá visitar bodegas familiares en los pueblos y disfrutar de la comida casera, tradicional, con los productos de la zona...».

El desvío, sin duda, merece la pena. Entre otras razones porque desde la salida de Azofra a Cirueña no hay sino un campo de cereal.

San Millán de la Cogolla, además, tiene prevista la construcción de un albergue de peregrinos, compromiso que se firmó en su día con el Gobierno riojano cuando los monumentos fueron declarados Patrimonio de la Humanidad.