La ola de calor 'derrite' Europa y causa decenas de muertes
Los efectos de la ola de calor que derrite buena parte de Europa desde principios de mes comienzan a hacer estragos en aquellos países menos preparados para aguantar un episodio tan seguido de las altas temperaturas. El caso más llamativo es Holanda, país de tradición húmeda, donde las autoridades anunciaron ayer que sólo en la primera semana de julio pueden haber fallecido unas 200 personas. Francia (40 fallecidos), España (9 muertes), Italia (6 víctimas mortales), Reino Unido, Alemania, Suiza, Austria, Polonia o Portugal también sufren las secuelas de la canícula de origen africano que se ha instalado en el Viejo Continente para, de momento, quedarse.
Disminución significativa del cauce de los embalses, ríos bajo mínimos, centrales nucleares a mitad de producción, playas y parques repletos, apagones, carencia de agua potable. Las imágenes coinciden en numerosas regiones de países europeos donde las temperaturas superan los 35 grados.
En Estados Unidos, sobre todo en California o Nueva York, la ola de calor también hace estragos. En Woodland Hills, cerca de Los Ángeles, las temperaturas llegan a 48 grados.