La creación de este máster es el primer paso de una colaboración que podría culminar en el futuro, según Martínez de Pisón, con el desarrollo de titulaciones compartidas. «Es sólo un proyecto, pero tenemos que fomentar la idea de marca del G-9», afirmó el rector de la UR.
El G-9 cumple diez años de existencia y lo hace en una coyuntura dominada por la incertidumbre de la Ley Orgánica de Universidades y la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior. El rector de la Universidad de Oviedo, Juan Vázquez, preside la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE). Para él, «el espacio europeo es el gran reto, el gran proceso y a la vez el gran problema». La convergencia con Europa acarreará al G-9 cambios en su 'Campus Virtual', que está integrado por 70 asignaturas de libre configuración, categoría que, presumiblemente, «dejará de existir». Según Vázquez, otro problema para las universidades es la financiación. Por su parte, el rector de la universidad balear, Avel.lí Blasco, lanzó como retos «la elaboración de un posible Plan Estratégico del grupo, algo que se está estudiando, y tener una estructura de gestión centralizada». El presidente de La Rioja, Pedro Sanz, quiso destacar ayer la labor de cooperación que realizan las universidades integrantes del G-9. «Están dando un ejemplo a toda la sociedad en su conjunto, en el sentido de búsqueda de líneas de colaboración entre ellas». Para el presidente riojano, esto contrasta con quienes «consideran que uno puede encerrarse en sí mismo, o que una Comunidad Autónoma puede levantar fronteras».
Sanz afirmó que la universidad «no puede encerrarse en sí misma; tiene que permanecer abierta, permeable, perfectamente integrada en la sociedad donde está inmersa». En este sentido, el jefe del Ejecutivo riojano animó a los nueve rectores de estos centros a «buscar esa vinculación y los beneficios mutuos que da la sociedad a las universidades y viceversa».
Pedro Sanz subrayó que hay que darse cuenta de que «es necesario compartir, buscar la cooperación, los elementos que, de alguna forma, nos pueden enriquecer mutuamente». El presidente riojano puso como ejemplo la posible búsqueda de intercambios de experiencias en el ámbito de la investigación, de la docencia, de los servicios y de la gestión. «Hay diversidad, pero hay también elementos comunes en este grupo. Se puede colaborar respetando la autonomía, la independencia, la singularidad y la personalidad de cada una de estas universidades», recalcó Sanz.