Tal y como informó este periódico, el avance del PGM de Manjarrés califica como suelo urbano con uso deportivo y de ocio unas fincas de 60 hectáreas situadas en un monte a cuatro kilómetros del casco urbano y que podrían albergar un campo de golf y admitir viviendas en una tramitación posterior del propio plan o en una modificación puntual. Las fincas son propiedad del alcalde y de dos hermanos, así como de sus esposas.
Ayer, los diputados socialistas advirtieron de que la zona proyectada es un monte con gran diversidad de flora y fauna y denunciaron que a escasos metros de las fincas el Ayuntamiento ya ha trasladado un depósito de agua: «No sabemos para qué, pero sí sabemos para quien, y 60 hectáreas es mucho terreno en una población que tiene 133 habitantes», indicó Caperos. «Pedimos explicaciones -añadió- al Partido Popular por esta nueva cacicada y también al señor Sanz que rectifique porque esta actuación, y otras en localidades como Lardero, Santurde, Casalarreina o Alberite, huelen a que el PP está viendo el final del partido y están tratando de llevarse lo que puede».
Félix Caperos anunció que su partido presentará alegaciones cuando el Ayuntamiento apruebe inicialmente el Plan General Municipal porque «se trata de un escándalo que tenemos que parar». «Lo más lamentable -agregó- es que no se trata de un caso aislado, sino que son ya varios asuntos en diferentes municipios que apuntan a corruptelas y a beneficios personales».
En este sentido, el parlamentario socialista criticó que la Consejería de Turismo, Medio Ambiente y Ordenación del Territorio presentase el martes la Estrategia Territorial de La Rioja, cuando «la única estrategia que parecen seguir varios alcaldes del PP es lucrarse». «Ahí tenemos -añadió- los ejemplos de Manjarrés; de Santurde, donde el alcalde constructor compra una parcela dotacional y la recalifica; de Lardero, donde el alcalde recalifica un monte a un promotor que compró los terrenos por dos duros; o Casalarreina, donde una empresa de un familiar del alcalde se instala en terrenos rústicos».