Por lo general, los riojanos no están preparados cuando el mercurio de los termómetros se dispara, y por eso corren más peligro ante las olas de calor. Algunos poseen ventiladores en sus domicilios, pero muy pocos son los que disponen de instalaciones de aire acondicionado ya que el calor se concentra en muy pocos días y aseguran que no es rentable. Lo habitual es abrir las ventanas de la vivienda y aprovechar que, a la caída del sol, las temperaturas son algo más suaves y el aire que se mueve es fresco.
Muchos riojanos coinciden en señalar que la subida de las temperaturas ha alterado su sueño. Como por ejemplo, Jesús León: «He dado muchas vueltas en la cama, hasta que, gracias al cansancio, he conseguido dormirme, pero pocas horas. También me he despertado en plena noche y como tenía sed, he bebido agua y he vuelto a la cama».
Esther, por su parte, utiliza algunos trucos para poder dormir: «Como sólo tengo un ventilador y no tengo aire acondicionado, abro todas las ventanas para que entre ellas haya corriente y, como mi casa está situada hacia el Norte y entra más frescor, no tengo problemas para conciliar el sueño. Además, antes de irme a dormir, hago un poco de ejercicio ligero y escucho la radio, lo que me relaja y me facilita el sueño».
Desde el punto de vista de Concepción, hay noches de verano peores que otras. «Algunas noches -dice- duermo bien, pero otras no tan bien. Las que descanso mal me despierto a intervalos. Además, tardo en dormirme y, por eso, no hay forma de levantarme por la mañana y de esto no tiene culpa el calor, sino mis hábitos».