- Pero quizá este año está siendo especialmente duro por las molestias del párking
- Sí, y además se da el caso de que el 90 por ciento de los vecinos que están más próximos a la obra tienen sus plazas de garaje y de que en aparcamientos próximos, como Las Chiribitas, quedan plazas libres. Por ejemplo, el jueves se cortó el agua y nadie avisó a los comercios.
- ¿Cuál es el futuro del barrio?
- Muy bueno, con párking, con el traslado de la residencia, con el complejo deportivo Luego pagar todo eso será otra cosa.
- ¿Cómo evoluciona su actividad económica?
- Han terminado por arruinar a los pocos comerciantes que quedaban en Jorge Vigón. Han perdido el 60 por ciento de los clientes. Han ofrecido créditos, pero ésa no es la solución porque hay que pagarlos. Para los que demuestren pérdidas, debería ser a fondo perdido.
- ¿Cómo es la convivencia?
- Ahora se vive con resignación. Pero siempre ha sido un barrio tranquilo en el que la gente ha estado encantada. A las afueras, pero en el centro, con muchos organismos y bien comunicada. Muchos vecinos de los que estrenaron los pisos aún viven en ellos y se sigue conociendo casi todo el mundo.
- ¿Quién vive en Lobete?
- Funcionarios, empresarios, abogados No hay muchos pisos a la venta y los jóvenes se van a barrios nuevos.