Tras el estudio del balance de la última campaña aceitera (con resultado positivo) se ha procedido a la firma de un convenio de colaboración con AsolRioja (órgano de gestión de la Denominación de Origen Protegida del Aceite de Rioja) con vistas a la nueva campaña 2006-2007. A través de esta vía, el Gobierno presenta su ayuda con los gastos que tanto en formación, promoción, gestión y asistencia técnica se llevan a cabo a la hora de presentar el aceite de Rioja fuera de nuestras fronteras.
Además de la firma del convenio, que incluye una ayuda de 30.000 euros, Sáez Rojo quiso destacar también el apoyo del Gobierno con otras aportaciones: «Hemos ayudado con 36.800 euros al sector para la financiación de un plan estratégico de comercialización; con 41.600 en la colaboración para la puesta en marcha de controles externos, y con 8.900 euros para ayudar a la organización de ferias y promociones». En total, 117.000 euros.
La Denominación de Origen del Aceite de Rioja está en su segundo año de vida. AsolRioja ha valorado de forma muy positiva los datos de la última campaña, ya que los resultados han «multiplicado casi por tres el volumen de aceite acogido a esta Denominación, con un rendimiento del 22%, en comparación con la primera campaña que se realizó». Como resumen, Sáez Rojo garantizó que «se trata de un sector en alza, una Denominación de Origen con gran reconocimiento, nacional e internacional, que hay que cuidar y mimar para que el desarrollo sostenido y pausado (que por ahora está llevando) sea el camino que siga en los próximos años».
Por su parte, el secretario de AsolRioja, Manuel Catalán, se mostró completamente satisfecho por la evolución de la Denominación. Una muestra de la pujanza del sector puede hallarse, según señaló, en la comparación de los 14 trabajadores ocupados por la actividad en los años 90 con los 171 asalariados que se dedican en la actualidad a la elaboración de aceite en La Rioja.
Con respecto a las exportaciones del aceite de Rioja al resto de los países, sobre todo a Europa, Catalán fue muy claro: «Así como en España la venta de aceite es más complicada, está respondiendo muy bien la exportación a países como Francia, Alemania, Suiza y Luxemburgo, entre otros».
El aceite se convierte así en una nueva seña de identidad de la calidad alimentaria riojana.