El suceso ocurrió en el segundo piso de un edificio situado en el número 1 de la calle de Alfonso Eanes, en la urbanización Prados de La Mancha. La joven había pasado toda la tarde en la piscina de la urbanización cuando al regresar a su domicilio accionó el interruptor de la luz. Fue entonces cuando se produjo una fuerte explosión que le provocó quemaduras en el cien por cien de su cuerpo. La onda expansiva derribó los tabiques del piso. La víctima fue encontrada tendida sobre la terraza de un primer piso y «totalmente achicharrada», según comentaron ayer testigos del siniestro quienes confirmaron que la mujer se había arrojado desde la ventana envuelta en llamas y que una hora antes de la deflagración habían percibido un fuerte olor a gas.