Logroño fue ayer escenario de la entrega del IX Premio Miguel Ángel Blanco a la Convivencia, en esta ocasión a los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y del Ejército que han sufrido la violencia terrorista. El acto, celebrado en Riojafórum, coincidió con el noveno aniversario del secuestro y asesinato por parte de ETA del concejal Miguel Ángel Blanco, cuya hermana, Mari Mar, apeló a resucitar el 'espíritu de Ermua', en un momento clave por la apertura del diálogo con los terroristas.