Asaja denuncia el pago del kilo de melocotón en origen en Alfaro a 10 céntimos y la puesta en el mercado del mismo producto 48 horas después a un precio de dos euros
La temporada de la fruta dulce ha vuelto a comenzar con una fuerte crisis de los precios en origen que, sin embargo, no se deja percibir en ningún momento en lo que pagan los consumidores por la fruta. En este sentido, el sindicato agrario ARAG-Asaja denuncia «el incremento brutal» de los márgenes en el producto, que impide un relanzamiento del consumo de fruta y, por tanto, una recuperación, aunque sea parcial, de los precios en origen.
Javier Rubio, fruticultor de Alfaro, asegura que «dos compañeros siguieron el jueves pasado la entrega de mercancía que se pagó a 10 céntimos en origen y que cuarenta y ocho horas después se estaba vendiendo al público a un precio de casi dos euros». Cantidad que se queda escasa según los precios que ayer podían encontrarse en la plaza de Abastos y que este periódico fotografió, como los 2,4 euros por kilo o incluso 2,99 euros en algunos establecimientos.
Destacan también los precios de la nectarina, pariente del melocotón, que ayer en la plaza de Abastos marcaban 1,3 euros por kilo, cuando, según aseguran los fruticultores de la zona de Alfaro, «se están entregando para alimentar el ganado al precio que cuesta recogerlas de las árboles». «Fue una variedad -recuerda Rubio- que se plantó hace tres años con expectativas y que ahora la tiramos».
¿A qué se debe este desfase? El fruticultor no encuentra motivos: «Sabemos que los almacenistas tienen pérdidas, mermas y pagan por el alquiler de cámaras, pero los márgenes tan terribles de los que estamos hablando no tienen justificación alguna». Los melocotoneros riojanos pueden optar entre vender su producto a la industria (para mermeladas fundamentalmente) o en el mercado libre. En el primer caso, los contratos se están firmando entre 9 y 10 céntimos, con el problema de que aquellas variedades que no son aptas no las cogen. La otra opción es vender el producto en fresco a almacenistas: «El precio es el mismo, diez céntimos, o lo más común es entregar los mejores sin precio». «Viene el camión y los lleva al mercado -continúa- y luego ya te pagará, pero no mucho más allá de los diez céntimos». El sector del melocotón tiene ayudas comunitarias, aunque para poder acceder a ellas hay que tener contratos con la industria. También hay otra ayuda que permite retirar en tiempos de crisis el 10% de lo comercializado, pero, como explica Rubio, «si la organización de productores vende cada vez menos, ese 10% es también menor».
La crisis, heredada del año pasado, está instalada en este sector de la fruta dulce y las rentas se mantienen mínimamente por la pera: «Ha tenido tres años relativamente buenos y es nuestra única esperanza», asegura Rubio. La otra opción es la que aporta otro fruticultor: «Ojalá la piedra de Badarán hubiera arrasado mis frutales y hubiera cobrado el seguro».