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Domingo, 9 de julio de 2006
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«Algunos querían la foto de la policía dentro del hemiciclo»
Ceniceros responsabiliza a los grupos de oposición de alentar manifestaciones públicas en varios plenos «para montar bronca» y tener que regular el acceso mediante invitaciones
Recién concluido el último periodo de sesiones del Parlamento, su presidente hace balance sin olvidar la controvertida decisión de limitar el aforo y la tensión vivida en algunos plenos.
«Algunos querían la foto de la policía dentro del hemiciclo»
El presidente del Parlamento, José Ignacio Ceniceros, durante la entrevista mantenida con Diario LA RIOJA. /DÍAZ URIEL
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- ¿Cómo califica esta etapa?

- Ha sido muy activa por parte de todos los diputados, con un trabajo intenso. Prueba de ello es que del 1 de febrero al 30 de junio se han aprobado ocho leyes. Una cifra muy elevada si se compara además con otras Cámaras.

- Lo que se ha denotado es un tono más agrio en el debate.

- Es cierto que los plenos han sido bastante crispados. Una situación, por otro lado, generalizada a nivel nacional. Desde mi punto de vista, la crispación viene derivada del nerviosismo de algunos que quizás no han hecho los deberes y ven que va acabando la legislatura y deben rendir cuentas.

- La decisión de limitar la entrada a los plenos a 24 personas mediante invitación ha alimentado también la polémica.

- Sólo se ha tratado de regular el acceso porque veíamos que últimamente se intentaba introducir en los plenos más gente de lo que el aforo permite y, además, con la intención de armar algaradas. Tanto es así que incluso se ha llegado al insulto a los diputados y a este presidente. Como se hace en los demás parlamentos de España, el de La Rioja ha decidido dar invitaciones a los grupos para que las repartan entre las personas que quieran acompañarnos y puedan responder por ellas. Por otra parte, no hemos hecho nada que no se haya hecho ya aquí. De 1991 a 1995, con el socialista Félix Palomo de presidente, ya se funcionó así. A mí mismo me tocó entonces entrar al hemiciclo con invitación.

- ¿Ha estado la decisión sugerida o influenciada desde el Gobierno?

- No, no, no. Ha sido mía, apoyada mayoritariamente por la Mesa de Portavoces, porque es responsabilidad de esta Presidencia preservar el orden dentro del hemiciclo que se ha buscado alterar.

- ¿Pero por qué precisamente ahora? Momentos puntuales de tensión ha habido ya otras veces.

-Hemos visto interés por parte de los grupos de la oposición de utilizar el Parlamento para montar bronca. Han dicho que por qué no pueden entrar 100 o 200 personas. Pues porque no caben. Todos los que hemos presidido la Cámara sabemos que es la máxima representación ciudadana y tratamos de abrirla al máximo. Lo que no podemos permitir es que quienes no creen en la institución o han tratado de devaluarla la manipulen. Hemos visto cómo iniciativas que iban a pleno se han retirado allí mismo a fin de montar bronca y generar tensión. Quizá la oposición ha sido culpable de que ese carácter abierto que mantenía el Parlamento se haya limitado.

- ¿Cree entonces que esas concentraciones de trabajadores de Electrolux o los opositores a celadores estaban teledirigidas?

- Por supuesto. Se han convocado con mensajes SMS que yo mismo he visto con la intención de montar bronca y dañar al Parlamento y a su presidencia con descalificaciones nada procedentes. De todos modos, quien no tiene otro argumento que el insulto tiene poco que aportar. Ha ocurrido lo mismo con la regulación de las entradas: quien dice que nos las metamos por donde nos quepa habla por sí mismo.

- ¿Ha contribuido la actitud de algunos diputados a esta situación?

- Hay quien quería ver la foto de la policía dentro del hemiciclo retirando a alguien del público a la fuerza en vez de aceptar tomar con toda tranquilidad una resolución sobre el acceso del público. No me gustaría tener que pasar por ser el primer presidente que echa a un diputado. Puede ser que alguno no tenga el comportamiento debido dentro del pleno, pero mi labor también consiste en llamarle la atención y contemporizar todo lo posible.



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