VINO DE RIOJA SE ABRE EL DEBATE DE NUEVAS VARIEDADES
Rioja debate autorizar 18 variedades tintas y blancas minoritarias y foráneas
La lista incluye las principales cepas francesas universales, como cabernet, merlot, syrah, pinot noir o chardonnay, y españolas como albariño o verdejo La propuesta condiciona su aprobación a que no aumente la masa vegetal
El Consejo Regulador debate la autorización de hasta 18 nuevas variedades de uva entre las que se incluyen las principales cepas francesas universales -cabernet sauvignon, merlot, syrah, petit verdot, pinot noir, chardonnay o sauvignon blanc- y algunas de las españolas de más éxito -albariño y verdejo en blancas-, junto con un grupo de seis minoritarias propias rescatadas en proyectos de investigación. Es decir, la discusión del catálogo varietal, uno de los temas más polémicos y de mayor calado, ha llegado al pleno del Consejo de forma conjunta en una única propuesta, aunque la disposición de las organizaciones no parece la misma para según qué tipo de uvas.
En este sentido, el reconocimiento de las minoritarias no debería tener problemas. Se trata de las variedades maturana tinta de Navarrete, maturano y monastel de Rioja, en tintas; y maturana blanca, tempranillo blanco y turruntés, en blancas, especies documentadas históricamente en La Rioja que se perdieron en el siglo XX y que han sido rescatadas en programas de investigación y plantadas por bodegas como Viña Ijalba en un interés de recuperar patrimonio vegetal perdido.
Tampoco debería haber excesivos problemas con las blancas, habida cuenta de la admitida crisis del blanco en Rioja y de los problemas de las bodegas para explotar y comercializar la viura, más allá de los vinos con madera. En este caso, se apuesta por recurrir a las omnipresentes chardonnay y sauvignon blanc, pero además a las españolas albariño (base de los vinos de Rías Baixas) y la verdejo (seña de identidad de Rueda).
Las polémicas tintas
El mayor problema son las tintas. De hecho, las organizaciones de productores exigieron para aprobar el plan estratégico la exclusión de la autorización del cabernet sauvignon, merlot y syrah propuesta por los redactores del estudio. La nueva propuesta, pendiente de debate y votación en el pleno, pero ya analizada en diferentes comisiones de trabajo, apuesta de nuevo por estas tres variedades francesas universales, pero además incluye otras menos extendidas como la petit verdot, emergente en la actualidad; la difícil pinot noir de Borgoña y Champagna; la carmenére, de origen francés, pero renovada por Chile; y la tanat, también francesa, pero muy cultivada en Uruguay.
La propuesta de nuevas variedades tiene limitaciones. En primer lugar, que no haya aumentos de plantaciones. Es decir, las nuevas variedades se hincarán por reconversiones y siempre que éstas no superen en su conjunto el 5% de la superficie actual de viñedo (es decir, unas 3.000 hectáreas en total, al menos en una primer fase).
No más del 25%
Para las tintas foráneas, se establecen además otras limitaciones como la imposibilidad de comercializar vinos monovarietales, ya que el porcentaje máximo de empleo de estas cepas foráneas se pretende fijar en el 25%. Asimismo, se propone impedir publicitar en los vinos y etiquetas que estén hechos con estas uvas foráneas, algo que ya ocurre con las bodegas que hoy tienen plantaciones experimentales, aunque no siempre se ha respetado. Es decir, la propuesta aspira a que se pueda utilizar el cabernet, pero se impediría su mención en la etiqueta, lo que no encaja demasiado con el objetivo original de adaptar la producción a la demanda de los mercados.
La revisión del catálogo varietal serviría para solucionar también el problema de las variedades foráneas plantadas en su día como experimentales y que en la actualidad no podrían utilizarse en la elaboración de vinos, según la normativa comunitaria.