Una tormenta arrasa viñas y cereal en la franja desde Santo Domingo a Manjarrés
La tromba, procedente del oeste de la región, se desplazó hacia el este descargando gran cantidad de piedra y agua y un viento casi huracanado Los daños, más en Badarán y Cañas, llegan al 100% en algunas parcelas
Agua por San Juan, quita vino y no da pan. Lo dice el refrán y así lo van a sufrir un buen número de agricultores riojanos tras la espectacular tormenta que ayer arrasó viñedos y cereal en una amplia franja desde Santo Domingo de la Calzada hasta Manjarrés. Los daños en viñas de las localidades como Cordovín, Cárdenas, Badarán, Baños y las dos Arenzanas alcanzan en algunos casos hasta el 100%, según el testimonio de agricultores y vecinos de la zona.
La tormenta, procedente del oeste de la región entró por Grañón pasó por Santo Domingo dejando precipitaciones de 30 litros por metro cuadrado con algo de pedrisco en media hora y fue creciendo hasta llegar a Villar de Torre, Cordovín, parcialmente Alesanco, Cárdenas, Cañas, Badarán, Baños de Río Tobía, Arenzana de Arriba y de Abajo y Manjarrés, municipios en los que descargó a conciencia.
El granizo tiñó de blanco las cunetas de las carreteras y arrasó importantes superficies de viñedo de toda la zona, según señalaron vecinos de las diferentes localidades afectadas. El SOS-Rioja, a falta de datos concretos, calificó la tormenta de «típica del verano» y confirmó que salvo alguna caída de árboles no se registraron incidencias significativas ni inundaciones importantes en viviendas. Técnicos de la UAGR, que esa misma tarde evaluaban los daños causados por la piedra en Haro, se desplazaron al lugar de los hechos y calificaron de «desastre» el efecto de la tormenta, especialmente en las poblaciones de Cañas y Badarán, y en algunas zonas de Cordovín, Baños y Mahave.
Pero los daños son generalizados en toda la franja que cruza de oeste a este desde Grañón hasta Manjarrés, a partir de donde la tormenta se fue diluyendo dejando importantes precipitaciones, pero menos violentas, en municipios como Sotés o Moncalvillo y luego en el valle hacia La Rioja Baja.