El secretario general del sindicato, Luis Dorado, cifró en un 36,2% el porcentaje de alumnado de entre 18 y 24 años que ha dejado los estudios con el graduado en Secundaria o sin haberlo obtenido, frente a la media nacional que se sitúa en un 31,7% y la europea en un escaso 15,6%. Según Dorado, la realidad que expresan estos datos debería llevar a la Consejería a sacar sus conclusiones y facilitar los medios necesarios para intentar reducir los casos y conseguir reintegrar de nuevo a estos escolares en el sistema educativo.
Con este objetivo, desde esta formación proponen establecer vías, «bien a través de la educación para adultos, cursos de educación a distancia o bien reintegrándolos a la Formación Profesional». Sin embargo, respecto al acceso a este tipo de estudios, Dorado criticó «la discriminación» y los «obstáculos» que se ponen a aquellos que abandonaron el sistema educativo y que, por ley, pueden reintegrarse en los ciclos de grado medio y superior a través de pruebas de acceso.
Riojanos a Melilla
En este sentido, consideró «una barbaridad» que en esa prueba se evalúe de manera distinta a los que van por libre y se han tenido que preparar por su cuenta que a los que proceden del curso de acceso. «Mientras a los primeros se les pide al menos un cinco en cada uno de los dos ejercicios a los que proceden del curso de acceso se les pide al menos un tres». Según sus datos, el pasado junio «sólo 150 de los 470 riojanos que se examinaron para un grado superior aprobó y, en el caso del grado medio, superó las pruebas la mitad de los 320 aspirantes».
Además, apuntaron que La Rioja sólo cuenta con una prueba en junio, a diferencia de otras comunidades como Andalucía o Melilla, donde existe una segunda prueba en septiembre. Según Dorado, hasta Melilla se traslada un número significativo de alumnos riojanos «en busca de la oportunidad que no se les brinda en La Rioja, ya que una vez aprobado su validez es para todo el territorio».